Los términos de los planes de desarrollo y el Covid-19

Hoy, los conceptos son divididos con respecto a los procesos de planeación estratégica del desarrollo territorial que se vienen construyendo en el país, y la afectación en los términos, por los efectos de la pandemia mundial del coronavirus.

Unos alegan que debiera prorrogarse su aprobación y replantearse sus contenidos, como quiera que, la pandemia cambia el rumbo de los planes de desarrollo. Se afirma, además, y con justa razón, que, en la etapa posterior al coronavirus, las entidades territoriales estarán frente a una nueva realidad y unos nuevos desafíos sociales y económicos. Pero lo cierto es, que ya los planes de desarrollo territorial en su mayoría se encuentran formulados.

Estamos en la fase de revisión y emisión de concepto, por parte de los Consejos Territoriales de Planeación (CTP) y las Corporaciones Autónomas Regionales, en lo de su competencia. Solo resta la fase de estudio, discusión y aprobación por parte de las Asambleas Departamentales y los Concejos Municipales en el mes de mayo. Para ajustarlos y modificarlos se requeriría un tiempo similar al transcurrido hasta hoy. Además, la ley 152 de 1994, “Orgánica del Plan de Desarrollo”, no ha sido modificada y ya no hay tiempo para hacerlo.

Eso significa, que debemos darle cumplimiento a lo señalado en el artículo 39, de esa ley, donde señala los tiempos y procesos que deben cumplir las administraciones territoriales para su formulación. En estos momentos, las administraciones territoriales deberán estar haciendo los ajustes adecuados, de acuerdo con los conceptos emitidos por los Consejos Territoriales de Planeación y por las Corporaciones Autónomas, incluyendo aquí aquellos proyectos, programas y metas necesarios para garantizar, que es un plan incluyente, en cuanto a la prestación de servicios en el marco de sus competencias.

Aquí en este momento podrían incorporarse algunos ajustes relacionados con programas de salud pública y seguridad alimentaria y nutricional para atender la etapa de confinamiento y mitigación del Covid-19. Después viene la etapa de socialización final con aquellos grupos de interés, organizaciones y sectores poblacionales que quedaron pendientes por concertarse durante el periodo de cuarentena, cuyo trámite se considera surtido con el concepto emitido por el CTP.

Pero como se trata de un proceso de planeación participativa, debe agotarse. Me parece recomendable hacerlo en grupos muy reducidos por la plataforma para atender sus recomendaciones. Entiendo, perfectamente, que se avecina un nuevo orden territorial, que la pandemia afecta transversalmente a todas las dimensiones del desarrollo. Que no es lo mismo, el escenario de ayer al de hoy, en los territorios confinados e improductivos. Que el Covid-19 o Coronavirus, establece una línea divisoria en el desarrollo, entre un antes del Covid-19 y un después del Covid-19, donde lo más afectado serán las finanzas territoriales. 

Finalmente, como el ejercicio de planeación territorial es tan dinámico como la vida y la misma pandemia, que generan escenarios de incertidumbre. Considero entonces, que hay que ir haciendo los ajustes pertinentes sobre la marcha y conservando el documento técnico inicialmente elaborado y construido participativamente. Eso sí, considero que tanto la Asamblea departamental como los Concejos Municipales, deben ser conscientes, que han transcurrido cuarenta días de aislamiento obligatorio. Tiempo en que no se trabajó en el plan adecuadamente, y hay que ser más flexibles en los términos de presentación y aprobación de los mismos.

Recordemos además que, durante el transcurso de la discusión del plan o durante su ejecución pueden presentarse ajustes. Para eso, la ley 152 de 1994, en su artículo 45, señala que el respectivo mandatario podrá presentar para aprobación de la Asamblea o del Concejo, los ajustes necesarios a su plan plurianual de inversiones, para hacerlo consistente, y así, se lo hizo conocer el Director del DNP, Luis Albero Rodríguez, al Congreso de la República. Es decir, que hay muchos momentos para incorporar la pandemia del Coronavirus en los planes de desarrollo territorial y hasta de cumplir con los términos de ley para su aprobación. 

Colombia es el cuarto país suramericano con más casos por Covid-19. Además, la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoció esta enfermedad como una pandemia global. Y, de acuerdo al más reciente reporte, presentado por el Ministerio de Salud, se confirman 3.105 contagiados, 131 muertos y 452 recuperados, en Colombia. Razones más que suficientes, para que sean incorporadas estrategias de salud pública para el control y mitigación de esa enfermedad mortal en los planes de desarrollo territoriales.