Maicao debe elegir lo mejor

Es imperativo que la mayoría de ciudadanos de nuestros municipios conozcan la importancia del derecho a voto, elegir y ser elegido es un acto de grandeza y altruismo que pocos valoran, no visionan un futuro, no visionan sobre sus próximos 4 años de prosperidad o miseria según lo escojamos, siempre se ha tenido la oportunidad de escoger lo mejor y simplemente nos desentendemos de opinar, actuar, hay apatía y resignación y se escogió lo más fácil, extender los brazos para pedir y no para trabajar, esto le ha dado trabajo a los amos del hambre, oscuros personajes que buscan formas desesperadas de corromper al elector y/o desestimularlo con el cinismo en su verborrea.

Maicao es un hermoso municipio que en sus 93 jóvenes años ha tenido excelentes momentos que los tildan de bonanzas, esas bonanzas irradiaron de poder y riquezas a muchas familias en la región costeña, familias con reputación y renombre que posteriormente hicieron de su hogar ciudades como Barranquilla o Bogotá, Miami o el Líbano, familias que olvidaron desagradecidamente lo que adquirieron aquí y se fueron dejando solo su oscuro pasado y los recuerdos de actividades de dudosa legalidad, dejaron solo el remoquete de contrabandistas, lavadores de dinero y corruptos en nuestra querida tierra, mientras ellos se llevaron las riquezas y el futuro, y pisotearon con sus pies sucios el buen nombre de nuestra ciudad y para el colmo, ahora desde allá nos señalan. Este 27 de octubre será la base para un cambio fundamental en la mentalidad del maicaero, un cambio que conlleve a la defensa incansable de nuestras riquezas y a esas oportunidades que hemos tenido por simplemente ser hijos de Maicao, mi pensamiento se alegra, mi corazón palpita y se llena de sangre nuevamente, una sangre vivificante que nos da las fuerzas para luchar por este tan anhelado cambio, el fulgor nos colorea la cara, nos infla las venas que imitan ríos de enorme caudal, es la hora de exigir, es hora de blandir nuestras espadas de conocimiento y escoger lo mejor, escoger acabar con la inseguridad, escoger acabar con la ineficiencia en educación, escoger tener agua y actividad comercial y sobre todo escoger ser maicaero, un maicaero que no coma cuentos de coerción, que no coma cuentos de los ladrones del erario ni de la intimidación del bandido, un maicaero que se sienta orgulloso de la ciudad que lo parió.

Ahora Maicao tiene postradas sus esperanzas en recuperar lo que se le robaron, recuperar su prestigio y encanto, recuperar el espíritu trabajador de sus gentes, recuperar la vida y mirar de nuevo el cielo que ha sido tan generoso con nosotros, ahora Maicao debe escoger vivir mejor.