Mi ídolo y ejemplo

Con el corazón en mis manos a mi señora madre, – también para todas las madres– sobre todo aquellas que con dedicación, esfuerzo, responsabilidad, trabajo y amor se dedican a mantener, no una casa bonita sino un hogar amoroso, estable y duradero. En especial, aquellas denominadas “mapa”, cumplen el papel de madre y padre, como lo supo hacer la mía.

En Colombia el Día de las Madres se celebra el domingo 10 de mayo del 2020. Este año será atípico por la pandemia del Covid-19. Cada país tiene su propia fecha de celebración que tiene algunos antecedentes en la antigua Grecia, donde se rendían honores a la diosa Rea, madre de Zeus, Poseidón y Hades. El filólogo alemán Walter Otto afirmó en su libro ‘Los dioses griegos’ que la figura materna era muy resaltada en esta mitología, razón por la que los griegos adoraban a esta diosa. Desde ahí empezó parte del festejo del Día de la Madre.

¿Mitología o realidad? Hago este interrogante para resaltar que, en mi caso, a diferencia de la afirmación del filósofo alemán, no es una mitología sino realidad, me refiero a mi señora madre Vicenta Fuentes Mendoza, quien no solo es mi ídolo sino mi ejemplo. Ella, cuyos padres fueron Francisco Fuentes Suárez, nacido en el corregimiento de Camarones, municipio de Riohacha y Nicolasa Mendoza, nacida en el corregimiento de Caracolí Sabana de Manuela, en San Juan del Cesar, por cosas del destino perdió a sus padres a temprana edad y fue criada por su tío ‘Nacho’ Melo. 

En plena adolescencia, decidió hacer vida marital con Carlos Escudero Mora, quien la duplicaba en edad. La mayoría de los nueve hijos mayores de papá con cinco mujeres más, a aventajaban en edad. Es por eso que tengo sobrinos que tienen hijos mayores que yo. Una de ellas, María De Los Santos Vanegas ‘Santo’, la mejor en alizar pelo ñongo. Cuando le decía “sobrina”, me rectificaba dime “tía”, nadie te va a creer que soy tu sobrina.

Ahora bien, ¿porqué ‘Chenta’ como cariñosamente la llamaban es mi ídolo y ejemplo?, sencillamente, siendo analfabeta, con 10 hijos, ninguno en edad productiva sino estudiantil, perdió su compañero permanente Carlos Escudero Mora, cuya familia proviene de la zona antioqueña – cordobesa, quien a la edad de 72 años fallece por enfermedad cardiaca, tenía como actividad económica la compra y venta de ganado, era el soporte económico absoluto del hogar y otros cincos cuyas diferencias en distancias no eran de kilómetros sino de casas. Era según mi mamá, un hombre bondadoso y sostén de su familia, quedó sola y a pesar del interés de la familia se opuso rotundamente a sus pretensiones que eran “llevarse a cada niño”. 

Con una mesa de venta de fritos (pastelitos y arepas e huevos), en lo que hoy se llama “mercado viejo”, de lunes a lunes, sin la ayuda de nadie, no había subsidios del gobierno, trabajó, trabajó y trabajó para criar y educar a sus diez vástagos, orgullosa, nunca se quejó de nada. Todo lo contrario, eran tan difíciles las condiciones económicas de la mayoría de hogares que en su nobleza preparaba alimento no solo para “11 bocas” como solía decir sino además para que su vecina la señora ‘Chave’ le diera de comer a sus hijos.

La historia cambió, a los hogares como el que me tocó vivir en rancho de bahareque – hoy, los gobiernos tienen multiplicidad de ayudas: viviendas, subsidios en dinero, otras en especie. No resuelven su situación de vulnerabilidad, pero ayudan a mitigar la crítica situación en la que se encuentran millones de colombianos, también venezolanos. 

A veces siento tristeza y no las juzgo ver madres adolescentes en edad productiva, con uno, dos o tres niños ejerciendo la mendicidad o prostitución. Mi madre, con diez hijos, decidió trabajar, trabajar, trabajar…

El mensaje para todas las madres en su día, es que la dignidad y el pudor como hizo ‘Chenta’, no se negocia. Luchen por sus sueños, esfuércense, edúquense y trabajen para sacar avante su familia. La mendicidad y prostitución son karmas de los cuales no se salen y se vive por siempre en dicha condición: sin presente ni futuro. Por haber hecho mi madre todo lo contrario, y ser mi referente en respeto, disciplina y trabajo, la considero, mi ídolo y ejemplo.

Feliz día de las mamás, mamacitas y mamazotas y a las que se fueron de este mundo terrenal, como la mía, rogar que interceda ante el Todopoderoso para que, con ojo de piedad apele a su misericordia y pida cesaren Colombia: la pandemia del coronavirus y la corrupción.