Mientras tanto hablemos de vallenato

Poco a poco, las redes se han ido convirtiendo en la memoria fotográfica de nuestro mundo vallenato, además de la gran discoteca y videoteca de todo lo que se ha hecho en nuestra música, primero fueron los pulpos capitalinos con sus sellos discográficos y editoras,  que con contratos leoninos se apañaron todo nuestro patrimonio musical, ahora son las redes, creo que nuestra gente todavía no ha comprendido lo que es un patrimonio, quizás el vallenato no sea más que una música para parrandear, beber ron y mujerear con la distinción que también sirve para hacer jingles a los candidatos, en elecciones.

Poco a poco, mi sueño de ver materializado el museo del vallenato, se ha ido diluyendo en la desesperanza, luego empecé a decir: Que cada pueblo haga su propio museo y nada, los gobernantes no visionan en el 2030, 2040, 2050, a los colegios visitando el museo del vallenato.

La frase que dijo el doctor Tomás Darío Gutiérrez coge cada vez más vigencia: “El futuro del vallenato es su pasado”, por la necesidad urgente que hay de hacer un centro que concentre todo lo que tiene que ver con nuestra música.

Hay muchas cosas que las redes no podrán tener; me refiero al sentir y hacer de nuestra música, el entorno y más cosas de nuestro capital humano. Definitivamente los lugares son nuestros, claro está hasta que un antioqueño se huela que el turismo unido al vallenato es una mina por explotar y empiecen a comprar las casas que eran de Diomedes Díaz, ‘Poncho’ Zuleta, etc., y compren sitios estratégicos en nuestros pueblos para hacer hoteles, y se adueñen de sitios en nuestros montes preciados y ahí vienen los ay ya, yai, y entonces a querer desbaratar todo con una columna de opinión o con una denuncia.

Bueno, para los alcaldes en este periodo de pandemia hay una disculpa justificada, la arrancada fue truncada por el Covid-19, y ciertamente hay algunos con honestas intenciones de trabajar; en lo que podamos ayudar por nuestro patrimonio, estamos ahí listos a colaborar con el mayor de los gustos.

No comprendo, tenemos los elementos propicios para unir el turismo con lo artístico, ¿por qué no se hace? Ya tenemos, ¿cuándo será?  Que el porcentaje de la telefonía celular, empieza a financiar grabaciones a juglares como: Miguel López, Náfer Durán, Emilio Oviedo, Norberto Romero, etc.