Mototaxismo

Crea sorpresa porque los lugares donde existe este sistema de transporte en Colombia se dapor lo deficiente y mal servicio del trasporte público, a lo distante de las veredas y corregimientos, por la falta de cobertura del servicio de transporte dentro de las ciudades y en zonas rurales, el mal estado de las vías terciarias y como una fuente de empleo. En Valledupar, Sincelejo, Santa Marta, Barranquilla, Riohacha, Montería, Cali, Cartagena, hace años llegó, no hubo reacción de las autoridades y nunca más se fue. Según comunicado de prensa de la Agencia Nacional de Seguridad Vial del 12 de marzo de este año, en 2018 fallecieron 6.476 personas en accidentes en los corredores viales del país, de los cuales 3.126 eran motociclistas, y de estos, el 47% eran jóvenes entre los 15 y 29 años.

La agencia, que pertenece al Ministerio de Transporte,también señaló que, en la última década la cifra de fallecidos de usuarios de motos subió del 24% al 48% por año, lo que tiene en alerta a las autoridades, más aún si se tiene en cuenta que, el parque automotor de motocicletas cada vez aumenta. En la actualidad hay cerca de 8 millones de estos vehículos que circulan por todo el país.

Por su parte, desde el Ministerio de Salud se dijo que “en Colombia, cada día ingresan a los hospitales 60 pacientes por accidentes en motos y tenemos más de 5.000 discapacitados al año”. Añadió que se trata de un problema de salud pública que entre todos se debe contrarrestar debido a que la accidentalidad de los motociclistas, que en 2018 representaron cerca del 50% de las víctimas mortales en las vías del país. Desde nuestros centros urbanos en la costa Caribe, nos llegan historias que se dan por nuestra jocosidad y facilidad con que vemos la vida: en Lorica, Córdoba, se presentó en una ocasión que el señor burgomaestre se aburrió de tantos accidentes en moto, tomó medidas como exigir la obligación de usar el casco, que todos los mototaxistas portaran el Soat, portar un casco para el parrillero y prohibir el trasporte de menores de brazos cargados por sus madres.

Para lo anterior, antes de publicar el decreto se armó de valor con el Esmad en las principales vías del pueblo. Se fue la turba con antorchas y le quemó la vivienda. Le tocó al alcalde reversar dicha decisión para que todo siguiera como hasta el día de hoy: sin casco, sin Soat y trasportan uno y dos niños con su madre sin casco en la moto. Caso contrario ocurre en muchos otros pueblos de nuestro país donde está prohibido usar el casco debido a las altas estadísticas de sicariato.

Son varios los problemas que se presentan con relación a la falla en la labor preventiva para la seguridad de todos en las vías: primero, que la persona resulta manejando la moto sin las capacidades requeridas. Además, salen sin idea de señales de tránsito ni de semáforos dando origen a siniestros y muertes. Segundo, las ciudades donde existe el mototaxismo tienen problemas de robos, atracos, raponazos y sicariato. Por último, los alcaldes solo atinan a veces y solo por desespero,a prohibir el parrillero hombre.

Hoy se habla a nivel nacional de las medidas para contrarrestar estas muertes.Primero se hará una nueva resolución de cascos. Se trabaja en la vigilancia y control de los centros de expedición de las licencias y enseñanza, con el fin de proteger a todos los actores viales, en especial los más vulnerables, como los peatones, ciclistas y motociclistas con su parrillero.

Como para las autoridades y dirigentes del Valle de Aburrá siempre ha sido un pilar para el desarrollo tener un excelente servicio de transporte público, excelentes vías y muy buena cobertura, incluida la parte rural, gremios, empresarios y autoridades deben luchar para que no llegue el transporte público en motos.

Como el Ministerio de Transporte de Colombia dice que la moto no es homologable para el transporte público y que este sistema es ilegal, alcaldes, gobernadores, Policía y autoridades de transito del Valle de Aburrá deben actuar de forma contundente o los que siguen, porque a los actuales les alumbra el sol en la espalda.