Necesitamos escuchar para aprender

Aquí mismo lo dijimos nadie se inmutó; la triste realidad de La Guajira es que siempre desconoce aquella frase que dice: “El que desconoce su historia siempre tiende a repetirla”; no es sólo en las elecciones, donde siempre en el mayor de los casos ganan los mismos; aunque en estas elecciones locales hubo una apertura en muchos municipios; sino en que también somos las mismas historias de siempre, siempre hablamos de que hay malos elegidos pero muy poco hablamos de los malos electores; siempre hablamos de la corrupción de los elegidos, pero muy poco de la corrupción de los electores. Aquí dijimos que la elección de un candidato presidencial iba ocasionar el deterioro terrible para nosotros en la frontera, no dijimos mentiras, dijimos la importancia de tener consciencia al elegir.

Hoy lo que vivimos son las consecuencias de nuestra propia decisiones políticas, los ciudadanos guajiros debemos tener formación en consciencia colectiva para dejar de deambular por ese oscurantismo mental existencial en el que convivimos. Lo que pasa en la frontera se lo dijimos aquí del aumento del deterioro social, económico de nuestras comunidades y político entre los gobiernos nacionales; ¡Dios nos salve de lo que viene! La inestabilidad administrativa pública de nuestras entidades territoriales, hace necesario que comencemos al fin a construir una consciencia social colectiva; existe una necesidad de tomar decisiones colectivas, La Guajira necesita firmar y elegir un nuevo contrato social, político; se necesita que hagamos uso de esa figura ancestral nuestra, patrimonio cultural de la humanidad: ‘El Palabrero’. Así como sucedió para que reinará la paz entre familias en guerra, así mismo existe la necesidad de que reine la paz entre nuestros grupos políticos contrarios para que todos contribuyamos con nuestras ideas, visiones, conocimiento, formación, proyectos, profesión al desarrollo y progreso de nuestra tierra.

Necesitamos entender que nosotros, entre todos, decidimos nuestro futuro y más nadie que nosotros decidimos nuestro bienestar, desarrollo y progreso; tenemos que ser conscientes de que estos dependen es de nosotros mismos como ciudadanos fronterizos y no solo de Bogotá o solo de nuestros funcionarios públicos, nosotros también decidimos.

Es hora de que reflexionemos y analicemos en qué escenario estamos y no hay opción, o pensamos en grande conscientes que nuestro bienestar, desarrollo y progreso depende es de nuestra decisión colectiva o pensamos en pequeño que otros tomen decisiones por nosotros; si queremos que esto cambie tiene que ser una decisión consciente de cada uno de nosotros, si queremos que esto en verdad cambie o si queremos que siga los mismos que otros tomen decisiones por nosotros.