Nemesio Roys, el administrador de la salud en La Guajira

Por María Fernanda Daza Ovalle

A principios del año 2020, el secretario General del Ministerio de Salud y Protección Social, Gerardo Burgos Bernal, en compañía de otros funcionarios de esa cartera, se desplazó a Riohacha, donde sostuvo reunión con el –en ese momento recién posesionado– gobernador, con el fin de abrir un espacio para dar inicio a la devolución de las competencias en salud al departamento de La Guajira. En esa reunión, el gobernador Nemesio Roys dio un mensaje de seriedad y trabajo con transparencia, lo que constituyó un parte de tranquilidad para los funcionarios del Ministerio, entendido así por qué desde hace varios años en este departamento la institucionalidad ha estado en entredicho.

Desde febrero del 2017, el Gobierno nacional tenía intervenida la prestación de servicios de salud en el departamento La Guajira y a 31 de diciembre de 2019, todavía nuestro departamento no estaba administrativamente preparado para reasumir esta competencia.

El gobernador Nemesio Roys por fin logró que la Gobernación vuelva a manejar los recursos de la salud del Departamento; pero tiene que tener presente que en la década anterior, La Guajira en cuanto a indicadores de salud pública, tuvo un escenario bastante negativo, que registraron mortalidad materna, mortalidad infantil en menores de un año y mortalidad por desnutrición en menores de cinco años.

En cuanto a mortalidad materna en el año 2016 el indicador fue 3,5 veces más alto que el resultado país, que para este año llegó a 180 maternas fallecidas en La Guajira por cada 100.000 nacidos vivos. En el año 2014 mientras en el país fallecían 53 maternas, en La Guajira fallecían 170 y en el 2015 el indicador muestra que en el país fallecían 53 y en La Guajira 144.

Tratándose de la tasa de mortalidad infantil en menores de un año, en La Guajira, entre los años 2014 a 2016, se encontraron comportamientos superiores a la tasa nacional, siendo este el departamento de la Costa Atlántica con peores resultados en este aspecto.

La tasa sin ajustar de mortalidad en menores de un año, muestra que en el año 2014 por cada 1.000 nacidos vivos en el país fallecían 17, mientras que en La Guajira fallecían 32 y en el 2016 mostró que por 16 menores que fallecían en el país en La Guajira fallecían 32. Y si bien la tasa de mortalidad por desnutrición en menores de 5 años (por 100.000 nacidos vivos), evidencia que luego de la intervención en la salud de La Guajira por parte del Gobierno nacional, el 2017 presentó una reducción de muertes notificadas con diagnóstico de desnutrición y otras enfermedades y que según un informe del Ministerio de Salud, se notificó a 31 de diciembre de 2017, un total de 46 casos, frente a los 90 casos de 2016, la cifra sigue siendo alta pese a ser una reducción del 48,9% respecto a la de 2016.

Aunque se evidenció mejoría en las cifras de desnutrición aguda y en 2017 se redujo en un 40% los casos reportados, pasando de 1.624 casos en 2016 a 965 en 2017, los datos siguieron siendo preocupantes. También es de señalar que mientras en el 2017, a nivel nacional el 49% de afiliados al Sistema de Seguridad Social en Salud se encontraban en el régimen subsidiado y el 47% en el régimen contributivo, en La Guajira la proporción era mucho más alta en el subsidiado con un 82%, frente al 16 del régimen contributivo.

Nemesio como administrador de la salud tendrá que reorganizar el manejo y destinación de los recursos. Ojalá permita que por lo menos no se los roben.