Ni por la izquierda ni por la derecha, es por Colombia

Los diferentes sectores de la economía y la ciudadanía en general de Colombia, se encuentra a la expectativa y no ajena a esta situación está departamento de La Guajira, debido a lo que pueda suceder en el paro de hoy, al que los organizadores lo han definido como la defensa que corresponde al pleno derecho democrático que tienen las organizaciones sociales y políticas de protestar contra un panorama político del actual gobierno, puesto que el resultado del mandato presidencial no ha logrado garantizar la seguridad y la vida de líderes sociales incluidos los indígenas, y que refleja una desvalorización en el cumplimiento de los acuerdos de paz, desmejoramiento en el sector salud, y la educación superior.

Es evidente que Colombia, no atraviesa por su mejor momento las diferentes situaciones: el desempleo, la crisis económica en general, sumándole el alto grado de corrupción se ha convertido en el pan diario en diferentes instancias del Gobierno nacional, administraciones departamentales y municipales, además de diferentes manifestaciones y movilizaciones que en algunas ciudades han pasado de pacificas a violentas.

Esta crisis también ha tocado fuertemente al departamento de La Guajira, en la que aún, se puede observar el mismo deterioro en las vías que comunican el sur de La Guajira, con el resto del país, la realidad que atraviesa la Universidad de La Guajira, la pobreza, el hambre y la miseria que es el reflejo de un pueblo sumido en el abandono total.

Es realmente preocupante lo que anuncian redes sociales y algunos expertos en política que refieren la situación actual como una crisis con soluciones difíciles y otras que deben darse a largo plazo.

Desde mi punto de vista, lo interpreto como un paquete completo que contiene reformas tributaria, pensional, laboral, privatizaciones, alza en tarifas de servicios públicos, logrando que el país y por ende a nuestro departamento, lejos de convertirse en un atractivo turístico de inversión nacional e internacional se convierta en un verdadero dilema que impediría una exitosa reactivación de la economía en esta zona del Caribe.

Lo cierto es que este 21 de noviembre las calles de nuestro territorio colombiano marchará y ojalá sea de forma pacífica lo ideal sería que se convierta una manera de exigirle a Gobierno nacional, que despierte, porque realmente no se ven los resultados favorables para los ciudadanos en los más de 15 meses de gobierno del presidente Duque, en los que no, se ha logrado avanzar en las soluciones que aquejan a los millones de colombianos que depositaron su confianza en él eligiéndolo como presidente.

En lo personal comulgo con la idea de que las grandes movilizaciones de estudiantes universitarios y del gremio docente pueden lograr excelentes resultados, y avances importantes en la lucha por la educación.

A través de esta columna quisiera exhortar a los que se sientan comprometidos y que deseen participar del paro, que lo hagan conmensura, responsabilidad de manera pacífica, teniendo en cuenta que no es por la Izquierda ni por la Derecha es por Colombia…