No es el mejor momento para condenar

¿Cuál es mi aporte al crecimiento personal de mi familia, a la sociedad y al mundo? Es muy fácil reprochar las acciones de los demás, hay quienes afirman que se actúa dependiendo las circunstancias. La dimensión de la fuerza y el tamaño de nuestra fe, nos permite día a día tener vivencias las cuales tú decides la perspectiva que le das a tu vida; ¿pero te has preguntado el por qué vives estas situaciones? Regla para no olvidar no juzgues, no critiques, no te quejes.

Pero ¿crees que es posible hacerlo en tiempos donde las pérdidas de valores tocan a la puerta? actualmente encontramos una juventud con más pérdidas que ganancias, una juventud que goza de acceso a la información de forma muy rápida. ¿Pero están ellos haciendo buen uso del entorno? Los seres humanos somos perfectos para hacer juicios y enjuiciar.

Es determinante dar ejemplo y el mejor ejemplo es dejar a nuestras presentes y futuras generaciones el valor de la palabra, el ser propositivos para construir un mundo con bienestar, no es tarea fácil afrontar los diferentes escenarios, mucho menos desempeñar roles, hombre, mujer, madre, padre, hijos y esposos, hay quienes dicen se vive un mundo a la vez, por eso llena tu paso de amor y bondad.

Somos responsables de nuestros actos, asegúrate de no herir susceptibilidades no sabemos de qué lado estaremos mañana, pero ¿alguna vez te has atrevido a ser parte de la solución?

En mi opinión pienso, luego existo y expreso: “nos llegó el momento de que cada habitante de nuestra encantadora y apasionada Guajira debe empoderarse y manejar sus roles”, siendo el rol más importante dar a nuestros hijos valores espirituales y morales para construir una verdadera humanidad; ¿alguna vez te has hecho tu propia introspección? Claro, juzgar es muy fácil, pero ¿usted que ha hecho por cambiar su entorno? Contrario a lo que muchos piensan, el mundo no es solo de los políticos ni empresarios, todos estamos construyendo una novela maravillosa, empodérate, somos actores principales. No te condenes, todos somos parte de la solución.

Existe algo muy poderoso que es el reino de Dios y su justicia; manos amigas, brazos abiertos llenos de alegrías y optimismos para reinventar La Guajira que anhelamos, una sonrisa puede cambiar tu día y hacer feliz a alguien más.

Muchos dirán pero no vivimos de sonrisas, a lo cual respondo con una frase connotada de nuestro papa Francisco “de qué nos sirve atesorar riquezas en los bolsillos cuando hay pobreza en tu corazón”, la bondad genera bondad y lo que haces con amor regresa a ti con igual proporción.

De manera que afirmo que no es el mejor momento para condenar ni juzgar. La invitación a todos es aportar a la vida y dejar las huellas de acciones hechas con amor y escritas con la tinta indeleble del querer hacer, el buen vivir y servir; levántate, crea, innova y piensa que el futuro de nuestro departamento depende de nosotros.

Se ingenioso, cree en ti, confía en tu propia inspiración; si parece ser nada puede ser lo más valioso. Armoniza todo lo que hace parte de tu entorno, aún estamos a tiempo de reinventarnos y lograr que en nuestra Guajira lleguen tiempos de desarrollo social, equidad y participación; ten presente si hacemos los mejores equipos dejaremos resultados sorprendentes; edifica, vive, sonríe.