No hay mal que dure cien años

entonces coronel del Ejército venezolano, Hugo Rafael Chávez Frías, intentó infructuosamente propinarle un golpe de Estado al presidente democrático Carlos Andrés Pérez en las postrimerías del Siglo XX, en asocio de varios oficiales del Ejército de ese país, incluyendo, entre muchos otros, al entonces subteniente Diosdado Cabello, por lo que tanto Chávez como quienes lo secundaron fueron capturados, encarcelados, judicializados y condenados a varios años de prisión.

Que durante la campaña presidencial de Rafael Caldera, éste logró establecer una especie de pacto político de caballeros con Hugo Chávez, que aún permanecía encarcelado, y al triunfar y ya siendo presidente constitucional, Caldera lo indultó, al igual que a sus adláteres, abriéndole así las puertas del poder de par en par a fin de que en el futuro no muy lejano se convirtiera en el nuevo presidente constitucional y democrático de nuestro vecino país, como efectivamente así sucedió.

Que Chávez, ya siendo presidente, le fue atesando poco a poco las tuercas al vehículo de sus ambiciones revolucionarias y que, a través de varios períodos de estar gobernando, fue víctima de una penosa enfermedad que lo llevó a la tumba, pero antes de que esto sucediera le encargó a sus secuaces y, por ende al pueblo venezolano, que después de su fallecimiento eligieran a Nicolás Maduro Moro, quien fungía como ministro de Relaciones Exteriores de su país. Y, finalmente, que ya siendo Maduro el candidato oficial, a éste se le dio por pregonar públicamente ante la prensa nacional e internacional que su ‘papá’ Chávez se le había aparecido en forma de pajarito, imitando a la vez el sonido gutural de ese animalito.

Por otra parte, no cebemos olvidar que con mucha antelación de la era Chávez y un poco después de estar gobernando, el sistema monetario de Venezuela históricamente era estable y sin que el bolívar fuera víctima de frecuentes inflaciones y devaluaciones, lo que conllevó a que muchos colombianos afluyeran a ese país en busca de mejores destinos, en razón de que su moneda poseía un valor intrínseco muy superior a la nuestra. Unos de los peores errores de su gobierno indiscutiblemente fue el de echar la casa por la ventana y la de subsidiar a varios países a cambio nada prácticamente, tales como a Cuba, a Bolivia, a Ecuador, a Argentina y… pare de contar, e indiscutiblemente la de recomendarle al pueblo venezolano que después de su fallecimiento eligieran a un hombre inepto.

Entonces, como consecuencia de ese desafuero, el círculo económico empezó cerrarse más y más hasta tocar fondo durante el mandato de Nicolás Maduro, el que en estos momentos está bailando en la cuerda floja y a punto de que su país sea víctima de una invasión armada por parte de Estados Unidos de América.