No más comercio con China

Al igual que en el Apocalipsis de la Biblia, el comunismo se ha convertido, en una gran bestia que lleva a los seres humanos a los peores sufrimientos, como actualmente sucede con el Partido Comunista de China responsable directo del Covid-19 o virus chino; por eso leemos en Apocalipsis: 18: 4 “Y oí otra voz del cielo que decía: salid de ella pueblo mío, para que no seas participes de sus pecados, ni recibas parte de sus plagas”. Y si tomamos esto como una metáfora, ya estamos viendo a empresas de EE.UU., Europa y Japón, retirándose de China, como consecuencia de la plaga del Coronavirus.

Cuando China irrumpe en la economía de mercado de la mano del partido comunista, hace 42 años, aliándose con las grandes transnacionales, nadie se imaginaba que la nación asiática se convertiría en la más predadora del medio ambiente contagiando en grado sumo a la atmósfera, poniendo la vida de la especie humana en peligro, y además atentando en contra de los trabajadores del mundo fortaleciendo al neoliberalismo, con su capitalismo salvaje al superexplotar a sus obreros, y atentando en contra de la estabilidad laboral a nivel universal; todo eso ha sido promovido por la dictadura comunista para mantenerse en el poder y, ahora de encime el partido comunista chino nos regala el coronavirus; por lo que la civilización, especialmente la occidental debe revisar las relaciones con Pekín, principalmente las comerciales, ya que no es posible que una situación tan dramática para la humanidad, pase con total impunidad.

Con las acciones pérfidas del partido comunista chino, la cuales son aplaudidas por los seguidores del engendro marxista leninista en diferentes partes del planeta y que usan varios disfraces para engañar, se demuestra nuevamente que el marxismo jamás ha sido la doctrina de los trabajadores, como astutamente lo quieren hacerlo creer los seguidores de esa secta genocida, pues al comunismo no le interesa el bienestar de las masas, porque lo que pretende es reproducir la miseria y el sufrimiento de la ciudadanía, defendiendo sus dictaduras cuando se encuentra en el poder, o engañando al proletariado para que le sirva de comodín y conquista el poder en otras partes para perpetuarse en él, como se ha visto en Latinoamérica con Cuba, Venezuela y Nicaragua, y esa es la receta que le tienen a Colombia los mamertos.

Una de las consecuencias del virus chino, ha sido la caída estrepitosa de los precios  del petróleo, llegando hace pocos días a cotizarse negativamente a -37 dólares, o sea que los productores le pagaban a los clientes para que se llevaran unos barriles que nadie quería, con eso se demuestra lo calamitoso que es para el comercio internacional el marxismo, en este caso por responsabilidad de las autoridades chinas, y de ahí que las potencias económicas con gobiernos democráticos deben de dejar de tener intercambios comerciales con China, desde ahora y con más tesón cuando se supere la pandemia, si no hay una explicación valedera.

A propósito del petróleo; cuando observamos a la camarilla comunista venezolana quemándole incienso al régimen chino culpable de toda esta debacle, tenemos que preguntar ¿En dónde queda el petróleo venezolano, con el que la mamertería latinoamericana fanfarroneaba? Llegando a decir el genocida cubano de Fidel Castro hace algunos años, que si le daban el petróleo de Venezuela, haría la revolución en Latinoamérica; y ahora a quién le va a echar la culpa la banda narco-marxista venezolana, será otra vez a EE.UU., cuando ese país también es víctima del Coronavirus, originado y propagado por el mundo bajo la única responsabilidad del partido comunista chino, no se sabe si lo hizo por ignorancia suma o picardía extrema, perjudicando a toda la humanidad, que tiene que mandar definitivamente al basurero de la historia al engendro comunista del marxismo leninismo.

Es indudable que la desglobalización de la economía como resultado de la pandemia, se va a acelerar y desaparecerán muchos acuerdos económicos, haciéndose un fuerte repliegue en el comercio internacional, volviéndose las fronteras menos permisivas, y China no tendrá los privilegios comerciales con los que se ha movido a sus anchas por el mundo con la globalización; por lo que hasta que el Partido Comunista de China no explique de forma veraz la aparición y expansión del Covid-19 y también indemnice a las diferentes naciones que han sido víctimas de ese flagelo, no deberían haber ninguna clase de relaciones comerciales con ese país.

Y al llegar a la situación que hemos descrito con respecto a China y al comercio mundial, tenemos que hacer una analogía nuevamente con el libro de Apocalipsis 18:11 “Y los mercaderes de la tierra lloran y hacen lamentación sobre ella, porque ninguno compra más sus mercaderías”, por lo que el cambio en el comercio internacional tendrá que ser radical, en donde la acción del gobierno comunista de Pekín en contra de la vida, deberá tener un fuerte rechazo de parte de toda la humanidad.