No queremos conocerlo, pero sí su bendición

En el Evangelio de Juan 17; 1-3, palabras de nuestro Señor Jesucristo en oración hacia el Padre Celestial al sentir que su hora había llegado: “Glorifica a tu hijo, para que también tu hijo te glorifique a ti; como le has dado potestad sobre toda carne para que dé vida eterna a todos los que le diste.

Y está es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero y a Jesucristo, a quien has enviado”; todos quieren vida eterna y cuando fallezcan estar con Dios Padre Celestial y nuestro Señor Jesucristo, pero en verdad solo buscan Bendiciones. Queremos bendición en la salud en estos tiempos de pandemia o cuando estoy enfermo, en los negocios para tener dinero, para tener las mujeres o hombres que les gusta en el momento y no la que escogieron como compañera o compañero, para tener casa, carro, etc.; esa es la relación que queremos con el Padre Celestial, pedirle lo que queremos bendiciones, pero que poco interés se tiene de conocerlo y por falta de conocimiento no saben que la vida eterna que es lo que buscamos aquellos que tenemos ciertas consciencias; es conocer al Padre Celestial y a su hijo nuestro Señor Jesucristo, pero en verdad y en espíritu y no por tradiciones religiosas, muchas de ellas más basadas en pensamientos de hombres que en el pensamiento de Dios Padre Celestial; queremos vida eterna, estar con Dios Padre Celestial y nuestro Señor Jesucristo cuando estemos en el otro mundo después de la muerte; pero lo triste es que desconocemos que es vida eterna, que es conocer a nuestro Padre Celestial y a nuestro Señor Jesucristo en verdad y en espíritu, esa es la vida eterna y muchos no los conocen y ¿cómo quieren estar con ellos en el Cielo?.

Estamos como uno de los grandes ejemplos que escrito está en el libro de Génesis: Essau; es el mayor referente que encontramos en la biblia, que llegó cansado de su trabajo de cacería y lo que hizo con su hermano, fue venderle su primogenitura de Dios por un plato de lentejas; pero también escrito está, como lloró por la bendición hacia Dios de su padre sobre la tierra y cómo se enfadó con su hermano porque lo usurpó, en la bendición hacia Dios se enfadó y lloró ante su padre, pero en su primogenitura la regaló, no le importó.

Es una mentalidad que no solo están en las personas, en el rebaño, sino también en las iglesias existen muchas; que más que Cristianas son Essauistas, en los sacerdotes hay muchos del título nobiliario religioso que le quieran dar cura, pastor, etc., que son más que Cristianos son Essauistas. Hoy cuando vemos que lo dicho y escrito hace más de dos mil años hoy se hace realidad, todavía no nos concientizamos y como escrito está que esto sería la Gran Babilonia y así es; Babilonia significa confusión, estamos en la gran confusión; la verdad no nos interesa saber la verdad y andamos confundidos con lo que pasa y con lo que hacemos, solo existe un sentimiento egoísta el yo en todo; es por eso que no entendemos y le preguntamos a Dios porque pasa, pero que mejor respuesta es esta: a nosotros no nos interesa conocerlo, solo nos interesa sus bendiciones.

Escrito está lo dicho por nuestro Señor Jesucristo en el mismo libro del Evangelio de Juan: “conoceréis la verdad y la verdad nos hará libre”, “Yo soy el camino, la verdad y la vida”.