¿Nos importa La Guajira?

Nunca llegamos a imaginar que La Guajira después de tantas bonanzas, estuviéramos en las condiciones en que estamos, pues está ocurriendo y por muchos años estaremos en condiciones difíciles si no hacemos un alto en el camino y construyamos juntos estrategias que nos obliguen a caminar por el sendero de un verdadero desarrollo y ser competitivos para enfrentar los cambios globales que se avecinan. O tal vez si no reaccionamos, por siempre la veremos postrada y rezagada como una región que lo tuvo todo y no tiene nada, por una razón simple, porque es objeto de las eternas rencillas políticas y un avaro querer del poder desmedido, sin importarles nada.

Cuántas veces dijimos que La Guajira era un departamento autosostenible u filón para explotar el turismo, agro, contando además con, carbón, sal y gas ser aliado comercial de islas vecinas, porque tenemos playas, al Cerrejón, a Manaure a Chuchupa, playas exóticas, dos ecosistemas (Serranía del Perijá y Sierra Nevada). Estas bondades no viven en el aire, sino en la tierra y las tenemos en La Guajira, con la tierra, con agua y ecosistemas es tierra fecunda, produce alimentos, sostiene los rebaños, multiplica las posibilidades de supervivencia de la especie, da calidad de vida, La Guajira es un paraíso.

¿Quién sabe si estas cosas, tan elementales, como parecen, sean abstrusas y lejanas para el entendimiento de muchos, especialmente el de aquellos que se han pasado por generaciones maldiciéndose el uno al otro, destruyéndose, burlándose de la gente?  La mala política ennegrece, empobrece y embrutece, porque la mayoría no es autónoma, porque no votan a conciencia ni se dan a la tarea de pensar por qué y por quién están votando. Somos unos incautos montados en algo mucho mejor que las minas de carbón o los sal en Manaure o los yacimientos de gas. Tenemos, tierra, agua, bosques, Tenemos vida. ¿Será que eso no es motivo para luchar por una guajira mejor?

Si fuéramos serios, habríamos hecho valer nuestra autonomía, no a alimentar figuras politiqueras ni a alimentar el apetito de ladrones de cuellos varios, porque no son blancos nada más, sino a defender nuestros derechos.

Lo tenemos todo, es cosa de no seguir con el mal manejo  de nuestras posibilidades, si no de trabajar de la mano por La Guajira que todos queremos y soñamos, hoy más que nunca hay que estar ‘Unidos por el Cambio’.