Oportunidades de mejora

Por Obed Alfonso Fragozo Manjarrez

Mejorar la orientación profesional a partir de escenarios de diálogo entre los rectores y expertos en educación en el municipio, quienes apoyados en profesionales de distintas disciplinas y en alianzas con otras instituciones, aporten tanto a esa orientación como al robustecimiento de la política pública de educación en el departamento.

Esta necesidad de cambio debe ser socializada de tal manera que se pueda alinear la vida de los estudiantes desde el colegio, así como su vida personal, con el desarrollo profesional que le espera, para lo cual se debe contar con asesorías de personas e instituciones expertas que manejen metodologías exitosas, tales como el design thinking (pensamiento de diseño).

La necesidad de trabajar de manera multidisciplinaria implementando el uso de las TIC dentro de la educación para mejorar el rendimiento académico de los estudiantes, estimulando el emprendimiento de los jóvenes a través del fomento de la cultura de investigación alrededor de las necesidades de la región.

Incrementar la formación docente en programas de posgrados para aportar a la educación básica que imparten y poder incidir sobre las debilidades anteriormente identificadas.

Incentivar en la población y específicamente en los estudiantes, la capacidad de adaptación a los diferentes cambios económicos, sociales, culturales y metodológicos que trae consigo la virtualidad, sobre todo en estos momentos de pandemia y que convocan a un cambio de mentalidad en la manera de hacer las cosas.

Incluir dentro de las alianzas a instituciones como el Sena, para articular la formación básica del colegio con los programas gratuitos a nivel técnico, tecnológicos y complementarios que están enfocados hacia el desarrollo económico, tecnológico y social del país y que son una oferta para quienes no deseen o no puedan salir a educarse por fuera del departamento. Hacer un inventario de la oferta con la que se cuenta y visibilizarla, también es una tarea a la que hay que dirigirle los esfuerzos ya que muchos desearán especializarse en oficios específicos que son altamente demandados. Esto haría parte de una posible cadena de valor que aportaría a esa visión compartida del desarrollo al que hacíamos referencia al inicio.

Generar una mayor conciencia ambiental en los estudiantes que trascienda a toda la comunidad y se traduzca en hechos. El uso del plástico, el saneamiento, el uso racional del agua y la energía, la reforestación, la conservación de nuestra fuente hídrica, entre otros, son apuestas a la que todos estamos llamados para entender que el futuro de nuestro ecosistema local y global está en manos de cada uno de nosotros.

Equilibrar las acciones priorizando a los que no tienen facilidad de acceso a la educación.

Como verán, este ejercicio desprevenido generó una serie de aportes que vistos desde la “Fortalezas”, nos condujeron a ratificar que están fundamentadas en nuestra propia cultura e idiosincrasia, unas “Debilidades” que, si bien dependen de la institucionalidad, no nos excluyen como ciudadanos sanjuaneros, y unas “Oportunidades de mejora” que exigen corresponsabilidad para su logro.