Ordenar el desorden

Hay que ordenar el desorden, ya que veo con mucha complacencia que nuevamente se están tapando huecos, pero de manera desordenada, uno aquí, otro allá y a veces de manera inexplicable, cerquita, casi pegado reparan unos y dejan otros, sería mejor que lo hicieran parejo y sugeriría que comenzaran por la carrera 11 que está bastante deteriorada y continúen con la 17 y la 12, ya que la Novena quedó como una tacita, lástima el estrechón que le pegaron, pues la redujeron 3 metros para ampliar las zonas peatonales por dónde camina poca gente. ¡Qué horror!

Secretario de Obra Públicas, salga y recorra esos sitios para que vea la realidad, funcionarios como usted no pueden estar sentados en una cómoda silla gozando de buen aire acondicionado. No. Hay que quemarse con el sol para no dejarse quemar por la opinión.

Hay que ordenar el desorden en el cruce de la carrera séptima con calle 7A donde hoy construyen un bello edificio de 10 o más pisos, que es peligroso y a cada ratico encuentra uno un mototaxista “contramatao y con las dos piernas quebrá” y cómo será ahora que ese edificio se llene de gente, donde cada quien tiene 2 ó más carros. Es urgente prevenir los accidentes con una buena señalización e instalar unos reducidores de velocidad, los cuales me cuenta el exalcalde Fausto Cotes Núñez, por escrito y en varias oportunidades se los ha solicitado al Tránsito con resultados negativos.

Secretario de Tránsito, no es jodedera mía, más bien es ganas de colaborar con la administración del Mello de la cual soy amigo y defensor. Mande a instalar esos reducidores, prevenga los accidentes, acuérdese que también muchas veces le he insistido para la carrera 8 con 9A.

Hágame caso, no crea que yo me las doy de jefe, lo que quiero es que usted se luzca para que lo recuerden con gratitud y no que cuando haya accidentes, no solamente lo maldigan a usted, sino también a sus seres queridos. Vamos a ver si para bolas, el perjudicado no soy yo, sino el Valle.