“P” de picaros

Si algunos congresistas fueron indiferentes con quienes nos encontramos condenados a la pena de muerte financiera y no apoyaron la iniciativa de eliminar el signo de picaros que tenemos ante el mundo, sépanlo señores senadores Barguil y Velasco, que somos muchos los que los apoyamos para que insistan en su empeño de eliminar ese macabro reporte.

No es fácil, algunos congresistas muy ricos y sin ningún problema económico no se dan por entendidos, pero también altos funcionarios del gobierno contrariando la voluntad del presidente Duque que manifestó en todas las plazas de Colombia que sería lo primero que haría si saliera elegido: eliminar la guillotina del Datacrédito y Transunión y salió elegido y tozudamente sus subalternos en vez de buscar una solución favorable a su voluntad, lo que hacen es ponerle trabas sin tener en cuenta que miles y miles de personas clamamos que nos suspendan ese castigo para poder hacer siesta tranquilos sin el repique de los celulares desde Bogotá para recordarnos una obligación que no podemos pagar, porque no tenemos, ni arreglar, porque estamos condenados a suplicio eterno de aparecer como “picaros”, repito, “picaros”, cuando si no tuviéramos ese estigma desde hace ratos las entidades crediticias hubieran recuperado su plata y los deudores seríamos nuevamente sujetos de crédito y viviríamos tranquilos durmiendo las noches completas.

Lástima que los buenos, ¿seré yo bueno?, seamos tan pasivos y nunca reclamemos nada, pero es el momento de que todos los que tengamos el hierro de la “P” de picaros, redactemos un documento y se lo enviemos a los senadores Barguil y Velasco, para brindarle nuestro apoyo y los congresistas y funcionarios estatales que están oponiéndose, y sepan que ellos no están solos en esta feliz y benéfica iniciativa.

Como nos gustaría que nuestra bancada de parlamentarios costeños con José Alfredo y Didier a la cabeza, se solidarizaran con nuestros sufrimientos y porque no el senador Álvaro Uribe Vélez, quien de pronto no ha tenido estos afanes, pero que siempre ha sido solidario con los necesitados, también se sume a este propósito y eviten que la guillotina del reporte nos corte la cabeza y se la brinde en bandeja de plata a los prestamistas del tenebroso gota a gota o el cruel dulce 10, que son factores que inciden en el precio de todo lo que compramos en este Valle, porque no hay un solo vendedor ambulante, tendero de barrio, mecánico, peluquero, manicurista, meseras, secretarias, etc., etc., que no esté enredao’ en las garras de estos felinos.