Pandemia y civismo en Villanueva

Por Rodrigo Daza Cárdenas

Mucho se ha expresado por diferentes medios de comunicación y por las redes sociales, acerca de los cambios que tendrá la humanidad después de la pandemia. Se ha dicho, por muchos actos repudiables que han ocurrido, que ha sacado lo peor y más bajo de algunas personas. Así como también que ha hecho florecer los más preclaros sentimientos y valores insignes de muchos seres humanos.

Hoy me da gratísima satisfacción al valorar los hechos en Villanueva, por todo lo que hemos estado experimentando en materia de civismo, durante esta crisis sanitaria que estamos viviendo.

Nosotros en Villanueva tenemos unos nobles antecedentes y áureas páginas en nuestra historia ciudadana, como se diría hoy, de mucha solidaridad y equidad, pero que traducido a un solo comportamiento se llama civismo.

Una definición que Google hace de civismo, entre tantas, es “el comportamiento de la persona que cumple con sus deberes de ciudadano, respeta las leyes y contribuye así al funcionamiento correcto de la sociedad y al bienestar de los demás miembros de la comunidad”. Esto frente a la acción legal de la administración municipal en términos prácticos “no es regalarse, no es oposición, no es jalar bola ni lambonear, sino, eso… buscar el funcionamiento correcto de la sociedad y sus instituciones y el bienestar de todos los miembros de la comunidad.

Le da cuerpo y sustento a esta afirmación, el comportamiento cívico, el ejemplo, la energía desplegada y la actitud desprevenida y humana de varios ciudadanos, que identificados con llamativos nombres, han tomado banderas de civismo, de causas cívicas, de manera voluntaria, independiente y autónoma para servir a su comunidad y para que la sociedad funcione mejor a como está ahora.

Ellos son ‘Los Elegantes’, ‘Los Burros’, ‘Proyecto Plus’ y otros grupos de ciudadanos que desde el inicio de la pandemia, de diferentes maneras, a veces “con el viento a favor y a veces contra vientos y mareas” han dado todo de sí para eliminar o mitigar riesgos que atenten contra la salud y el bienestar de la población.

Varias han sido las propuestas donde han estado diciendo presente. Muchas son las acciones emprendidas, desde gestos humanitarios hasta la disposición de fortalecer ecosistemas de Villanueva. Las ganas de servir de estos ciudadanos está por encima de toda consideración que cuadricule o enmarque estas benéficas acciones en cualquier campo distinto al servicio cívico.

Todo esto da un nuevo aire para la consolidación de la comunidad que soñamos debe tener Villanueva.

Todo esto que estamos viviendo nos llena de esperanza que nos puede quedar un mundo mejor en Villanueva y una nueva manera de relacionarnos como seres humanos inspiradores de lo bueno, de vernos como paisanos, de vernos como vecinos.

Todo esto es el más vivo ejemplo que cuando se quiere se puede y así, sin liderazgos que ensombrezcan esta libre determinación de muchos ciudadanos, ya que “no les toca pedir permiso a jefes” para ponerse al frente de lo que se requiera, siempre y cuando sea de bien y beneficios para el necesitado, o para la comunidad en general.

Todo esto es un nuevo comportamiento ciudadano que para los villanueveros no va a ser difícil asimilarlo y engancharse en estos grupos cívicos o en otros que se conformen, para que seamos la primera sociedad de régimen cívico-ciudadano en Colombia, como forma de vivir plegado al servicio, y donde todo se haga por amor propio, porque nos gusta servir y porque no nos gusta que el pariente, familiar, amigo o conocido tenga dificultades y si le podemos ayudar, decimos presentes.

Hoy son grupos de personas convocadas por el altruismo, convocadas por la sola idea de tener una sociedad más justa, y convocadas por el servicio social, pero lo que nos están señalando estos grupos es que tenemos la necesidad de servirnos, de unirnos y de sacar proyectos de corte cívicos con nuestro esfuerzo, con nuestra voluntad, con nuestro amor al prójimo y por nosotros mismos.

Gracias Los Elegantes, gracias Los Burros, gracias Proyecto Plus, gracias a aquellos ciudadanos que sin nombres también cada día ayudan, apoyan; gracias por ese ejemplo, por esa manera tan cívica y tan transparente de invitarnos a unirnos por el bien común sin esperar retribuciones materiales.

Paisanos, lo demás queda de parte nuestra. La mesa del ejemplo está servida, el resto lo debemos hacer nosotros, sin aspavientos, sin exhibicionismo, de manera natural, sincera y franca.

Capítulo aparte y de igual trascendencia es el comportamiento de los Organismos de Socorro como son Bomberos Voluntarios, Cruz Roja y la Defensa Civil, seccionales Villanueva.