Para Fonseca, quiero un alcalde

Con la reciente salida del cargo del alcalde electo del municipio de Fonseca, Hamilton Raúl García Peñaranda, se creó un enorme vacío y desasosiego en la comunidad. Por un lado, el alcalde y su equipo de trabajo venían haciendo las cosas bien (lo reconocen hasta sus contradictores) y por otro, la población se sentía identificada con las actuaciones del ahora exalcalde.

Pero como estamos en democracia y las actuaciones de la justicia se deben respetar, esta, ya tomó la decisión de hacer un nuevo llamado a elecciones y para esto, se nombró a un alcalde encargado quien debe organizar todo para que en la fecha de las nuevas justas electorales, el proceso se dé en completa tranquilidad. Ya el “run run” político se escucha en todas las esquinas, ya a la fogata le metieron seis tizones ardientes que le dan bienvenida a la nueva campaña política.

Fonseca por primera vez desde que hay elección de alcalde por voto popular, va a experimentar un proceso electoral atípico, de igual manera, será la primera vez que se realiza una campaña sin grandes marchas, sin aglomeraciones y eventos populares, fruto de la pandemia de la covid-19. Por esta razón la presente campaña debe ser innovadora, los candidatos deben hablar de los temas de importancia estratégica del municipio y que se rompa con hacer lo mismo de siempre. Hoy los medios digitales juegan un papel central, quien no esté ahí, no está en nada.

Por lo anterior, desde este espacio aprovecho para decir que, quiero un alcalde que entienda que solo tendrá dos años y medio de gobierno. Él (ella) deberá plantear soluciones prácticas, útiles y realizables a los diferentes retos que tiene el municipio, de hecho, ya las debe tener estructuradas. Quiero un alcalde, que sea autónomo, pero que entienda que hay un Plan de Desarrollo Territorial vigente. Proponer un plan nuevo, alejado del actual o modificaciones poco realizables, le llevarán varios meses para ser materializarles y el plazo es corto

El alcalde que llegue debe tener claro que aunque solo son dos años y medio, eso no lo inhabilita para sentar las soluciones a problemas que puedan afectar al municipio en el futuro. Por lo tanto, quiero un alcalde que proponga ideas, planes alternativas reales de solución a las dificultades de que puedan superar su periodo de gobierno.

Quiero un alcalde que sea capaz, que sea humilde, un alcalde que acepte las buenas decisiones de sus anteriores. Un alcalde que tome las buenas obras que deja su antecesor y las realice. Las obras son beneficio para el pueblo, no son del alcalde anterior, ni son suyas. El alcalde es un trabajador de la ciudadanía y debe darle cumplimiento a este mandato.

Quiero un alcalde que entienda que en dos años y medios de servicio, él (ella) deberá trabajar por y para la comunidad, no será alcalde solo de sus electores, sus contradictores políticos también son ciudadanos y hacen parte activa de la municipalidad.

Quiero un alcalde que entienda que las soluciones a problemas que planteé no son de él, ni de su equipo de trabajo, son del municipio, son de los ciudadanos, ellos tienen derecho a reclamar, hacer auditoria y protestar; eso no significa estar en contra del desarrollo, ni mucho menos ser tachado de enemigo del progreso.

Quiero un alcalde que comprenda que para realizar los mejores diagnósticos, los mejores planes, las mejores obras, debe estar rodeado dentro de su equipo de trabajo con los mejores profesionales, sin importar si votaron con el alcalde o no. La madurez política nos debe permitir identificar que: los mejores profesionales siempre serán los mejores, en este momento necesitamos de los mejores.

Quiero un alcalde que le haga entender a sus compañeros de trabajo que, la alcaldía no es una caja menor, ni es un lugar para enriquecerse. A sus empleados se les va a pagar un salario por su trabajo, si eso no es suficiente para vivir deben buscar otra oportunidad laboral, los dineros del municipio son sagrados.

Esta es mi postura sobre el alcalde que quiero para mi pueblo, espero haber interpretado la opinión de los lectores. Lo que si debe quedar claro es que, si usted quiere un alcalde distinto al que describí, vaya a la Registraduría Nacional del Estado Civil, inscriba su cédula y el primero de agosto del 2021, salga a votar por él (la) candidato(a) de su elección. Recuerde que, un deber que como ciudadanos tenemos es elegir a nuestros dirigentes. En el país que vivimos, los políticos son quienes toman las decisiones más importantes, si usted no vota, permite que elijan por usted.