Para mandar hay que servir

Líderes o gobernantes son jefes que dirigen una comunidad, tienen poder, pero no pueden abusar de él,  servir es un don pero no se puede confundir la arrogancia con la grandeza. Proverbios: La esencia de la vida está en servir sin nada a cambio. Jesucristo dijo: “Hemos venido a este mundo a servir”.

Los jefes han de conducir a la gente sin apego y por el camino correcto, los hombres comunes siguen los pasos de un gran hombre (líderes, presidentes, gobernadores, alcaldes etc.), su servicio es por la prosperidad general y garantizar la efectividad de los principios, derechos y deberes consagrados en la Constitución. Un buen líder comienza un trabajo y es el último en descansar, el deber de todo líder es tomar decisiones basadas en la sabiduría, experiencia; las fallas del grupo a veces son el descuido del líder. Los líderes deben actuar siempre como un ejemplo de los demás, ser perfeccionista en su aprendizaje, ser sincero y quien inspira a los demás en su propio trabajo con manejo de emociones para dirigir mejor su equipo, nadie ha alcanzado su grandeza en la sociedad estando solo.

Los líderes o gobernantes tienen que escoger un excelente grupo de trabajo, con un correcto balance entre gente experimentada y jóvenes para que no vaya a haber falla en el servicio, tienen que pensar en el futuro con la correcta visión de proteger a su grupo, estar atento a impulsar los procesos de cambios necesarios para modernizar su equipo y el sistema de trabajo a la par de los avances tecnológicos en las nuevas exigencias para beneficios de la humanidad.

Como guías o dirigentes pongo de ejemplo a las abejas reinas y a las hormigas arrieras, siguiendo a su jefe en el trabajo comunitario unos al servicio de los otros.

En la función pública los servidores públicos están al servicio del Estado y de la comunidad ejercen sus funciones en la forma prevista por la Constitución, la ley y los reglamentos. Relación entre gobernantes y gobernados, bajo el pacto social democrático Estado, Sociedad y Derecho, los gobernantes quienes mandan, gobernados quienes obedecen en fines esenciales del Estado de serviles a la comunidad.

Para mandar gobernantes o aspirantes políticos a cargos públicos deben de tener vocación de servicio. La política es al servicio del bien común no al interés de bolsillos.