Por fin tenemos tiempo y eso es una oportunidad

Los seres humanos siempre nos hemos quejado del escaso tiempo que tenemos para adelantar nuestros proyectos de vida, divididos en actividades laborales, atención a la familia, la recreación social y los amigos. Gracias a Dios y a la pandemia ahora tenemos un tiempo que si lo organizamos bien podemos convertirlo en una excelente oportunidad.

Tenemos dos caminos: 1). Comenzamos a quejarnos, a lamentarnos de la difícil situación económica, de la escasa ayuda del gobierno y dedicar muchísimo tiempo en participar en las redes sociales; 2). Distribuimos el tiempo con algún tipo de recreación creativa en casa con la familia y aprovechamos para ponemos a trabajar en algún proyecto laboral, para implementar cuando las circunstancias del manejo del virus permitan levantar la cuarentena. Está en nuestras manos elegir, más allá de las circunstancias difíciles, ese es tamaño de nuestro reto.

De ninguna manera pretendo desconocer que vivimos una situación bien compleja, donde la gran mayoría de nuestra sociedad, sufrimos todo tipo de limitaciones, por lo que se requiere, que el gobierno nacional realice un mayor esfuerzo económico en las ayudas y fortalezca nuestra red hospitalaria. 

La pandemia del Covid-19 nos dejará muchas cosas, entre ellas enfermedades depresivas, uno que otro trastorno psicológico, producido por el encierro, la angustia, la escasez, el miedo al contagio, entre otros factores, de acuerdo a lo que dicen los expertos. También muchas enseñanzas, dependiendo con la actitud como se asuma el aislamiento o cuarentena. El mundo no será igual definitivamente, la magnitud de la experiencia que estamos viviendo como sociedad, no tienen antecedentes en este siglo; la última que se vivió de una dimensión parecida ocurrió hace 102 años, en 1918, a pesar que el año 2009 se vivió la influenza H1N1, pero en menores proporciones.

El propósito de este escrito va encaminado a ver este escenario de dificultad, como una oportunidad que Dios y el universo nos da, que seamos capaces tener una actitud positiva frente a la crisis. Recordemos que la gran mayoría de hombres y mujeres que han logrado tener algún éxito importante en el mundo, lo han alcanzado en medio de la adversidad, en condiciones bien arduas; pero gracias a su disciplina en el trabajo, su perseverancia y convicción en lo que querían consiguieron el éxito que el mundo hoy les reconoce. Nada que valga la pena será fácil, todo requiere dedicación y sacrificio. 

La invitación para los habitantes del departamento, es que iniciemos un cambio de paradigma, de modelo y en medio de la pandemia, cada quien, desde su experiencia con su liderazgo comience a planear su presente y futuro para trabajar después que se levante el aislamiento obligatorio. Los ingenieros de sistemas por ejemplo, jugarán un papel fundamental en la sociedad, porque hoy sabemos que se puede trabajar también desde casa igual que en la oficina y se requerirán programas o software que permitan hacerlo con eficiencia. Las clases virtuales de los docentes como complemento de las presenciales, en fin, cada quien desde su profesión, oficio o actividad podrá proyectar su plan de negocio. 

Hoy tenemos el servicio de internet a nuestro alcance, que es una ventaja que no tuvieron genios de la humanidad como Leonardo Da Vinci y Albert Einstein, por citar solo a dos; la información está al alcance de nuestras manos con mayor facilidad y eso nos permite poder preparar proyectos, planear, prever con mayores posibilidades de éxitos.

El hombre mediocre siempre estará viendo problemas, inventando excusas, repartiendo culpas, para justificar su estado de confort; son aquellos que nunca se atreven, repiten siempre de manera mecánica la misma forma de desarrollar sus actividades y en su infinita inocencia esperan resultados distintos.

Por fin tenemos el tiempo para preparar nuestra gran empresa, atrévete, el mundo es de los que se atreven, de los emprendedores y no olvides que los mediocres jamás cosechan flores por temor a las espinas, como dijo el maestro José ingenieros.