Por mejores municipios y departamento

Como ciudad y departamento necesitamos confianza, como igual requiere nuestra economía; pues nadie invierte en un territorio cuando la percepción que de él se tiene es negativa a todas luces; y más, sin tener datos y proyecciones reales o al menos aproximada, que les aseguren a los inversionistas recuperarse.

Está perfectamente claro que se invierte para ganar, generar rentabilidad, saber que existen en el territorio a invertir gobernantes con visión, con horizontes, colaboradores, con ganas de trabajar por los intereses superiores de la comunidad, que no por los propios y de los suyos.

Saber que van a contar con mandatarios que propendan por crear empleo digno, bien remunerado y duradero. Porque se potencien las ventas del comercio, lo mismo que se puedan implantar e implementar áreas muchas que traduzcan riqueza Gobernantes que permitan que los territorios bajo su tutela ofrezcan garantías de rentabilizar las inversiones. 

Nuestra ciudad capital, municipios y departamento, deben mentalizarse para ganar, trabajar para convertirse en todo un referente de progreso, entender que todos y cada uno de los mismos deben tener sus baluartes de desarrollo y crecimiento económico. Procurarse cambios, transformarse, revitalizarse, propugnar por estructurar mejor sus modelos económicos, hacer que se aumenten en ellos ingresos e incrementos mejores y superiores en todos sus niveles en los que les cabe y tienen una gran responsabilidad los gobiernos, mismos que tienen la obligación, no de conformarse, sino de continuar esforzándose para ofrecer ofertas nuevas y real como verdaderamente atractivas.

Hacer que todo sume para conseguir los objetivos marcados, ser un referente por lo que se opte. Abrirse paso de conformidad con las ventajas comparativas que se posean y las competitivas que se adopten. No es tarde para alcanzar niveles óptimos de excelencia, en lo que cuenta desarrollarnos lo suficiente para atraer inversiones que generen empleo, economía y atraigan visitantes. Tejer atractivas redes de ofertas para que se vayan consolidando industrias culturales y demás otras en los municipios. Auscultar a fondo los nuevos horizontes que brinda hoy la economía de colores, una de las maneras mejores que se tendrían para competir en condiciones mejores. 

Requerimos que se hagan esfuerzos por parte de los gobiernos, a fin que más temprano que después de sus frutos, en lo que importa sobremanera el concurso de lo privado en apoyo de lo público. No podemos quedarnos estancados en crisis particulares, sino pasar a mejores momentos y escenarios, hacernos más atractivos.