Por una mejor y superior sociedad

Cumplir el objetivo de consolidar una mejor como superior sociedad, que es lo que queremos todos y demandan nuestros habitantes con clamor constante, requiere implementaciones de orden cualitativo que entrañen una visión propia, de la comunidad en general y prácticas dirigidas a crear formas ideales de existencia en común; así como articular el conocimiento disciplinario y las prácticas con aspectos de tradición, espirituales en ruta a definir transformaciones sociales focalizadas en el cambio personal y las derivadas del papel desempeñado por la comunicación en todas sus formas, para revelar desacuerdos y acuerdos entre las una y más iniciativas colectivas que sugieren alternativas en dirección a promover formas de reinvención individuo, comunidad y la relación con la naturaleza. 

Importa en igual manera, un modelo de desarrollo social viable con el que se superen las condiciones de inequidad y pobreza, a la par que propicien un ordenamiento fundamentado en la inclusión social, que ofrezca oportunidades a hogares y personas para realizar plenamente su potencial humano, frente a un conjunto de bienes y servicios que el desarrollo y la tecnología ponen a su alcance. Una inclusión para lograr introducciones mejores en el mercado laboral, acceso a la educación, la salud, la nutrición, la formalidad, a fin que los sectores de más bajos ingresos puedan acceder a las posiciones que fueren, lo que ayudará al crecimiento económico y la creación de nuevas oportunidades entre la población, mediante mecanismos que reproduzcan equidad, en contexto de viabilidad y sostenibilidad en el tiempo. 

Nuestros departamentos caribeños requieren de un cambio, compromiso esencial con la sociedad, educación, cultura, salud, familia, niñez y nutrición, a efecto de generar equidad, menos pobreza y mayor factor humano y social, que permitan construir una convivencia pacífica, al igual que mejorar las condiciones de desigualdad consecuencia de los malos cambios en la demanda laboral y corregir de verdad la regresividad del gasto público social en los más sus sectores. Impone lo cual, movilizar a la sociedad toda, proveerles seguridad social en salud; velar por eliminar la violencia intrafamiliar, fomentar mejores relaciones familiares; y en fin, ofrecerles mejores condiciones de vida. 

Atender a la juventud, incorporar a los bachilleres y universitarios a programas sociales prioritarios para el departamento, hacerlos promotores de convivencia pacífica y contribuyan a mejorar la equidad, capital social y a combatir la pobreza. Solo será posible lograr la regeneración del tejido social si lográramos incidir de manera directa, decisiva y  decidida sobre las oportunidades de acceso que los pobres y los núcleos de la población de bajos ingresos tienen a activos esenciales.