Post-pandemia y Auto-gestión

Se avecinan importantes eventos para la humanidad, cuando se controle medianamente la Covid-19 y lleguemos a la Postpandemia, en donde habrán profundos cambios, que tendrán demasiada incidencia en nuestras vidas, rompiéndose paradigmas, especialmente para los seguidores de doctrinas totalitarios cuyo esquematismo y maniqueísmo ha llevado al odio en muchas partes del planeta, tal es el caso del marxismo, cuyos más conspicuos representantes son responsables de los peores genocidios que ha conocido la humanidad en toda la historia, como ocurrió con Mao Zedong en China, Stalin y Lenin en la URSS, Kim Il Sung en Norcorea, Pol Pot en Camboya, Ho Chi Ming en Vietnam y Fidel Castro en Latinoamérica, a los que hay que agregarles los grupos terroristas marxistas denominados como guerrillas; entonces no hay cabida para las dicotomías entre socialismo o capitalismo; izquierda y derecha, ya que los seres humanos tendrán que ser más independientes impulsando la Auto-gestión.

Con la recesión mundial que se está viviendo, puede ocurrir lo sucedido en la gran depresión de los años 30, en donde hubo nacionalizaciones, en varios países, y aplicaron el keynesianismo (John Maynard Keynes 18831946) con la intervención del Estado incrementando el gasto público para estimular la economía, sin embargo, aunque eso puede suceder en esta ocasión, la condición omnímoda del Estado, queda en entredicho, especialmente si miramos la tragedia sanitaria que estamos padeciendo por la dictadura china, conducida por el partido comunista, que se ha convertido en verdugo de la especie humana; por lo que se tendrá que alterar en gran manera muchas de las condiciones con las que se han desarrollado las relaciones políticas, económicas, sociales y culturales, de ahí precisamente es donde inevitablemente habrá que reconocer a la Auto-gestión como opción real, la cual ha sido honrada desde el siglo XlX.

No solo los libertarios tiene como instrumento humanista a la Auto-gestión para el bienestar de las masas, sino que también la democracia liberal ha sido en varias oportunidades consecuente con ello, teniendo el mayor ejemplo en Israel con los Kibutzi, en donde los sindicatos exaltando las libertades individuales a través del trabajo solidario, y con una democracia participativa, laboran y distribuyen de acuerdo a las necesidades, pero es bien sabido que a las élites del engendro marxista poco les interesa el bienestar o la opinión de los ciudadanos, pues su objetivo es conquistar el poder para crear dictaduras eternas, en donde se llega al colmo de establecer monarquías. 

La Auto-gestión libre y creativa es inversamente proporcional a la estafa comunista del marxismo, porque esa atrocidad desde sus inicios a mediados del siglo XlX, buscó con el Estado encadenar a los trabajadores mediante la dictadura, para constituir una oligarquía (nomenclatura) que convirtiera al Estado en una maquina represiva, por ello Pierre Joseph Proudhom y Mijail Bakunin a nombre de los libertarios desenmascararon a Marx ante los obreros, por sus falacias estatistas, burocráticos y embrutecedores.

También el dictador comunista Josip Broz Tito quiso introducir la Auto-gestión en la antigua Yugoslavia en 1950, pero fracasó, al ser imposible en una tiranía comunista llevar a cabo un proyecto libertario. 

Han existido expresiones genuinas de Auto-gestión, como ocurrió hace 2000 años con el cristianismo primitivo, en donde sus miembros tenían todas las cosas en común, y no había entre ellos ninguna necesidad, esto lo hacían superando las barreras del Estado, contrario a los regímenes marxistas que ponen como principio y fin de todas las cosas perpetuarse en el poder político. Además han existido otras aplicaciones de Auto-gestión, aparte de las ya mencionadas; en la Comuna de París de 1871 que fue una amalgama entre las ideas libertarias y el liberalismo clásico.

El marxismo no tiene que ver con la Auto-gestión, porque de manera patética el primero lo que busca es implementar la dictadura, y en América Latina con su socialismo del siglo XXl, sigue acechando a las democracias liberales, sin importar la ruina que nos ha traído el virus comunista chino, porque lo que les interesa a los dirigentes del esperpento marxista es el poder sin importarle que sea sobre montañas de cadáveres, de ahí precisamente es que hay que continuar la batalla ideológica, para que la razón salga victoriosa ante la bestialidad totalitaria.