Prieto Beretta 9mm

Ayer salí en el carro a dar unas vueltas para oxigenarme y sin bajarme disfrutar de las hermosas y anchas vías que tenemos con mi tapaboca y bactericida a la mano iba armado, a la llegada a la casa en portería desinfectaron el carro, los zapatos los dejo al sol y me lavo las manos. Esas son las medidas que hay que tomar para no ser invadido por el bicho maldito ese, es lo que llaman protocolo que muchos no entienden ni saben lo que es. Pero saben que me llamó la atención, que todavía hay unos huevones y chuchonas, idiotas, pendejos e indolentes con su vida y la de los demás que no usan el tapabocas y que cuando les grité que esto no era un juego, que sacaran la 9MM, no entendieron y les aclaré, el tapabocas, figúrense, lo sacaron del bolsillo y se los pusieron de buenas maneras y gritaron gracias, no como sucede con los engreídos y mal educados mototaxistas que cuando uno les llama la atención, de buenas maneras lo mandan a comer ñinga viejo cacorro a usted que le importa, vaya a acostarse, le increpan con caras de matones. Esto no es juego, esto es en serio, hay que evitar infectarnos y enfermar a los demás, lo ideal es encerrarse y no asomar la nariz a la calle como lo están haciendo mi hermano Tico y mi cuñado Orlando Olmos, pero que otros incumplen por no dejar algunos y por física necesidad la mayoría, pero cuando salgamos no olvidemos nuestra 9 MM que es nuestra arma contra el tetra hp ese que es chiquitico pero asesino y cruel, las autoridades no pueden estar detrás de cada uno, uno es el dueño de su vida, pero a alguien le hace falta y hay que cuidarla, tenemos que poner para salir adelante, no un grano de arena, sino una camioná para ganar esta cruel batalla, porque si no lo hacemos, nos fregamos o más crudo, nos jodemos. También vi que la mayoría de los vendedores ambulantes no usan guantes para el manejo de lo que venden y al hacerles la observación me contestaron que con la pelúa que tenían no podían comprarlos y pensé que la Gobernación y la Alcaldía podían hacerlo, pues es fácil y barato y ahí si, la abnegada y oportuna Policía a quien no los tenga lo inmovilice. En fin, por lo pronto tapaboca y guantes para evitar que el malparidito ese nos mate y rogar para que de un momento a otro salga la droga y la vacuna que le dé su tatequieto rápido y nuevamente podamos con libertad salir a pasear por las bellas arborizada y anchas calles de este Valle del alma. No olvides no dejes el tapaboca y los guantes, ellos son tu Pietro Bareta 9MM en esta guerra ante un enemigo invisible, pero que de un momento a otro le meten un plumazo con una bala blindada y envenenada.