Propuesta de sometimiento a organizaciones armadas en cuarentena de Covid-19

El gobierno nacional por recomendaciones de Comisión de Garantía y Seguridad, expide el decreto 601 de 28 de abril, relacionado con una propuesta por el gobierno, dirigida al ELN, disidencia de la Farc y bandas criminales, Clan del Golfo, Pelusos y Caparros; excluidos Águilas Negras y Pachencas, que manejan operaciones de narcotráficos, cobros de carteras, asaltos, secuestros y sicariato.

La oferta persigue fraccionar las estructuras punitiva de conciertos, bandas delincuenciales, en razón de que la propuesta va direccionada a promover deserciones particulares, lo que no resulta fácil por la falta de garantía y confianza para materializar la ruta diseñada por el gobierno. El comisionado de paz, Miguel Ceballo, manifiesta que no se trata de un diálogo, sino de sometimiento individual y que en próximo decreto publicarán los beneficios que ofrece a desertores.

En estos momentos que pasamos la tormenta del Covid-19, no es apropiado buscar organizaciones al margen de la ley, ni mucho menos para cazar y pescar fraccionamientos de unidades humanas al servicio de la delincuencia. Son muchos los problemas y situaciones internas que se deben atender de manera prioritaria y gradual. 

Es mejor convocar a un acuerdo multipartidista y discriminatorio que nos comprometa a todos a participar de manera masiva e integral, en el restablecimiento conjunto de seguridad, economía, trabajo y orden público. Para esto, se tiene que frenar la serie de asesinatos selectivos contra los líderes y defensores de derecho humanos, ambiental y comunitarios; ejecutado por quienes le hace la propuesta. ¿Cuál es la finalidad que busca el gobierno con la propuesta? ¿Dividir? Si no ha podido con la responsabilidad que tiene con la Farc, que están expuesto al acecho de bacrines, guerrilla y disidencia, matando a sus antiguos compañeros que desistieron de continuar con las armas y se afianza a la paz.

Los tiempos no están para dar palo de ciego, ni aventurarse a tinieblas con factores distractivos, pensemos primero planificar acciones y operaciones positivas que mitigue esperanza renaciente e impulsen desarrollo y progreso colectivo. Estamos atormentados por la inactividad y el encerramiento obligatorio en prevención de contagio epidemiológico del coronavirus. Cualquier acuerdo sin solides que trance el gobierno de manera individual con delincuentes, generan compromisos y erogaciones que tiene asumir económicamente. Le resulta menos oneroso ejercer inteligencia, con los cuerpos y fuerzas armadas, que desarticulen, ya que disponen de capacidad humana y logística, para golpear y vencer si los ubican con interceptaciones, monitoreo aéreos e infiltraciones estratégicas. 

La pandemia que azota al mundo, nos ha transformado y cambiará estilos de vida. Si la propuesta hubiese surgido u originado no del gobierno, sino de organizaciones delincuenciales o al margen de la ley, era pertinente considerarla para efecto de aceptación parcial o total, condicionada o rechazo. Pero que haya sido del gobierno por subgerencia de asesores de garantía y seguridad, no era lo formal, demuestra debilidad y la respuesta a propuesta será negativa, extorsiva o vacilante.

Mala asesoría para perder no vale cuando se tiene todo para ganar, respetando difernerencias, conservando respeto y desechando obstinaciones sectarias y caprichosas.

Las contradicciones u oposiciones son susceptible de atención, comprensión, razonamiento y entendimiento, sin cerrar ni obstruir por interés y conveniencia, ni ceder por complacencia o influencias nocivas, aterrantes y horrorosa. 

Por algo vivimos pruebas de Dios, que jamás presumíamos. Dejan enseñanza percibidas de reflexiones en estado de reposo silencioso. El ayer no es hoy, y el mañana incierto. Estamos para continuar y comenzar muchas cosas que compromete la participación colectiva incluyente, correspondiendo al deber de ciudadanos de apoyo solidario en favor de la institucionalidad territorial y el bienestar social comunitario.

Preocupa no tener claridad de las rutas direccionadas, para reiniciar. Replantear el Plan de Desarrollo o adicionar planes emergentes, de producción, sin desatender, ni incumplirprohibiciones y protocolo, prestablecido y dispuesto, mediante ley y actos de autoridad competente. En medio de la prevención, también es necesario y pertinente, evolucionar operaciones. No permitamos que la pandemia, nos duerma o nos achante. Tengamos el espíritu activo, despierto y optimista, para crear pensamientos positivos, productivos de utilidad general.