¿Provida?

Insisto en insistiré siempre en la coherencia en todas las órbitas de la vida. Me causa curiosidad que sectores sociales que se consideran progresistas estén en contra de las corridas de toros y a favor del aborto. ¿Eso es Provida? ¿Qué es la vida? ¿Hasta dónde se defiende la vida?

Contrario Sensu, sectores conservadores que defienden la vida del no nacido a toda costa. Ejemplo de ello, la posición ruin del sacerdote católico de Rhode Island en Estados Unidos, al contrastarlo con el abuso sexual infantil afirma que: “La pedofilia no mata, el aborto sí”. La palabra técnica es la que se le pasa por la cabeza a todo el que ve esa noticia, que por tratarse de un medio de comunicación no puedo emplear, pero si utilizaré aquella frase con la que me corregía un profesor de pregrado cuando con tanta naturalidad me vulgarizaba ante situaciones de este tipo. Me decía que se debía decir hijo de dañado y punible ayuntamiento. Tengo el 99.9% de certeza que si un urumitero leyó o vio esa noticia, con desparpajo y con todo el convencimiento habría expresado: “Con esa actuación ese cura se ganó un puesto en la quinta caldera”.

Debo confesar que como abogado aún no he podido lograr un consenso interior para adoptar una postura frente al aborto. Mi concepción va más enfocado a la moral cristiana y a una idea desde cuando hay vida y en la comprobación de que el feto siente, en toda la órbita del concepto.

Personalmente no lo haría, pero no sé cómo sería mi proceder en el supuesto que una mujer en la que se esté gestando una criatura de la que yo sería el padre, decidiera aún en contra de mi voluntad, interrumpir su embarazo.

El tema es tan complejo y con tantas aristas, que es justificado el hecho que aún yo no pueda adquirir una postura jurídica respecto al tema. ¿Hay vida desde la concepción? ¿Hasta dónde llegan los derechos de la mujer? ¿El no nacido es sujeto de derechos? O algo aún más crudo: ¿Se debe obligar a alguien a algo que no quiere o que no está preparado? ¿Vendrá ese niño a sufrir? ¿Se defiende la vida del naciturus pero se es indiferente a los derechos de los ya nacidos? ¿Por qué no se cuidó al momento de la relación sexual?

Una frase que marcó mi vida profesional y sobre todo frente a mis posturas políticas, se expuso en una sentencia de la Corte Constitucional con ponencia del Magistrado Carlos Gaviria Díaz en la que expresa que la esencia del Estado Social y Democrático de Derecho es que todas las formas de vida puedan coexistir pacíficamente. De igual manera, que un modelo de estado como el antes citado no se puede imponer una hegemonía cultural a quien piensa diferente.

El rumbo ya está marcado, en el entendido que las realidades sociales siempre van delante y aún por encima de las normas jurídicas y de la evolución normativa de los estados.

La reflexión va a que si yo tengo una posición, ¿por qué he de imponérselo a los demás? Creo que el punto radica en el respeto a la diferencia.