Puede haber sorpresa electoral en La Guajira

Cantar triunfalismo por ahora es prematuro. Ninguno de los candidatos a las alcaldías o Gobernación en La Guajira pueden exaltarse anticipando resultados y asegurando éxito, al menos, que utilicen estrategias optimistas en apariencia, para ganar manipulando, indecisos seduciéndolo.

Rara vez ganan los que menos gastan en las campañas políticas, en una competencia más comercial, que popular. Pero en esta ocasión las tendencias no están como para garantizar victoria anticipada. Se miden y calibran las campañas y candidatos, de acuerdo a quienes los apoyen electoral y financieramente, posando en selfie con los allegados y adherentes que tienen presuntos lotes de electores, de que disponen para negociar y endosar como mercancía a “motus” propio, sin ni siquiera consultar el consentimiento de los electores comprometidos en ventas.

De acuerdo en quienes acompañan electoralmente en los territorios municipales y departamentales, en competencias seudodemocrática, se deduce la suerte futura de los candidatos fundamentados en antecedentes, hechos históricos, proyecciones y programas. Particularmente pienso que la situación en La Guajira seguirá igual, si repetimos los errores de estar vendiendo votos o permitiendo manipulaciones de convencimiento, sin ningún sentido o por dejar arrastrarse de corrientes triunfalista espumosas.

En La Guajira la tradición y convicción política partidista es ínfima y se conserva en algunos adultos mayores. Lo demás entiéndanlo como un negocio politiquero que beneficia a unos pocos que han vivido lucrándose del negocio, acomodándose por intereses y conveniencias en los potenciales ganadores.

Dialogando con algunos integrantes de listas a Asamblea, concejos y candidatos a alcaldías; manifiestan que la gente está desganada y apática para votar porque en realidad se cansó de repetir con los mismos y las mismas que gobiernan y están en los poderes, sin hacer lo pertinente para sacar a La Guajira del atraso y subdesarrollo. Los electores están herméticos y desconfiados. No creen en nadie. Otros buscan afanadamente ofertas de compra-ventas de votos. Están analizando para concluir eligiendo a los mejores o menos malos. De ahí la sorpresa que pueda materializarse si se motivan a votar por lo menos un 15% de los abstencionistas, del 50% que se viene registrando en jornadas electorales, el alto índice que se abstienen lo hacen por frustraciones, despechos y desconfianzas de candidatos, a los cuales indiscriminadamente califican de corruptos.

En La Guajira se cambia de partidos, movimientos, grupos políticos y colores como los camaleones tránsfugas, más no por pensamientos ni proyecciones. Carecen de formación y disciplina estructural, están al vaivén de chinchorros y el soplo de los vientos. Ejemplo, el día 2 de febrero el candidato Delay Magdaniel Hernández, se alzó en la celebración de la Virgen de los Remedio, en un evento político concurrido con el 70% de la dirigencia política partidista que predomina en el Departamento, supuestamente respaldando al entonces precandidato a la Gobernación. Luego nombraron gobernador a Wilberth Hernández Sierra, respaldado en terna por el partido de la “U” dirigido por el representante a la Cámara, Alfredo Deluque y coincidencialmente, el Partido Conservador, avaló la candidatura a la Gobernación de Nemesio Roys Garzón, coadvalado por el partido de la U.

La candidatura conservadora a la Gobernación obligó al representante de ese partido, María Cristina ‘Tina’ Soto a desistir del apoyo a la candidatura de Delay Magdaniel, para no incurrir en doble militancia, cambiándose a respaldar a Nemesio Roys.

A propósito de Nemesio, se rumora que estaría inhabilitado para votar en La Guajira, por tener la cédula inscripta en Bogotá. Sería la segunda vez que repite la hazaña, la primera fue cuando en las pasadas elecciones fue candidato a la Alcaldía de Riohacha, sin inscribir la cedula.

La sorpresa puede estar reservada en el silencio y discreción de algunos candidatos a alcaldías y Gobernación. Jorge Pérez Smith se ha fortalecido últimamente con el retorno y alineamiento de fieles seguidores de su padre Jorge Pérez Bernier, del Movimiento Nueva Guajira. Amanecerá y veremos.