Quemar alimentos y medicinas es una “forma de lucha” para el comunismo

, frontera entre Colombia y Venezuela, con la asesoría de agentes cubanos, cometió un crimen de lesa humanidad en modalidad de exterminio de acuerdo al artículo 7 del Estatuto de Roma, en contra de una población hambrienta, como actualmente ocurre con el pueblo venezolano.

Con el mayor descaro el régimen castrochavista tomó ese acontecimiento, como  un “gran triunfo”,  agregando la muerte de una veintena de personas y más de 300 heridos a manos de los esbirros de Maduro, sin olvidar que dentro de la lógica comunista el genocidio y quemar alimentos y medicinas, es una “forma de lucha” para defender la “revolución y el socialismo”, subrayando que a  las dictaduras comunistas no les importa el hambre y los sufrimientos de las masas, ya que lo que les interesa es el poder, así les toque  gobernar hasta en los mismos infiernos.

Al  no poder entrar la comida y las medicinas a Venezuela,  las masas de ese país son las únicas perdedoras, cuya juventud que está en calidad de refugiada por millones en  países vecinos como  Colombia, muchas veces pidiendo limosna se les aumentaran sus afujías, con el agravante de que si Maduro se atornilla en el poder, el numero de venezolanos en diáspora se multiplicará exponencialmente en nuestro territorio.

Si los regímenes comunistas han sido capaces  de asesinar a más de 150 millones de seres humanos, en el último siglo, por ello, qué duda cabe sobre la responsabilidad el sábado pasado de la pandilla narcomarxista de Maduro en la incineración de  los camiones con la ayuda humanitaria, como escarmiento en contra de la oposición.

Los mamertos criollos quieren exculpar el fracaso del socialismo del siglo XXl en Venezuela, con algunos  problemas sociales que tiene Colombia, especialmente en La Guajira y el Choco; sabiendo que la migración venezolana hacia el país se puede convertir en poco tiempo en algo inmanejable de ahí que la salida de Maduro es de vital importancia para la estabilidad nacional, pues en la actualidad hay un millón y medio de refugiados, que en 5 años pueden llegar  a 8 millones, luego lo de Venezuela es muy preocupante para Colombia, siendo demasiado ciego el que no lo quiere ver.

De manera descarada el cipayo comunista de Maduro, dizque rompió relaciones diplomáticas con Colombia, cuando es claro que el Gobierno de Duque no lo reconoce como presidente de Venezuela, o sea que el anuncio del rompimiento de relaciones de parte de Maduro, es igual a que desde nuestro país se anunciara que se rompen relaciones con Mauritania en el África, lo cual se convertiría en un papelón, porque Colombia no tiene relaciones con ese país, demostrándose lo cretino y fanfarrón que es Maduro.

El canal chavista Telesur con sus periodistas tarifados, justificó la quema de los vehículos que transportaban alimentos y medicinas, al principio, pero después al ver las consecuencias de lo ocurrido, responsabilizó de manera grosera a la oposición, lo que demuestra  el carácter vil de los que dirigen ese medio, por lo que debería ser expulsado de Colombia, ya que una cosa es la libertad de prensa y el derecho a la información y otra muy distinta hacer apología del terrorismo y el crimen, usando las cámaras de televisión.

La liberación de Venezuela de la dictadura demencial y criminal comunista, será dolorosa, porque los regímenes marxistas leninistas han sido a través de la historia los más genocidas, por lo que al pueblo venezolano le espera una tarea ardua con mucha sangre, sudor y lagrimas, advirtiendo que si la dictadura de Maduro es capaz de quemar vehículos con comida, para  aferrarse al poder, también indudablemente estaría preparada para cualquier acción patológica, y por ello al ser una marioneta manejada desde La Habana, no tiene escrúpulos para llevar a Venezuela a una total  hecatombe,  la cual debe evitar la comunidad internacional.