¿Quién hoy no ha escuchado el grito “aguacateee”?

El Caribe colombiano, como muchas regiones del país y del mundo tiene el privilegio de poder degustar uno de los mejores regalos que nos da la naturaleza: el aguacate, pues es una fruta que por sus nutrientes (proteína, grasas saludables, potasio, calorías y vitaminas) reduce el colesterol, funciona como antioxidante fortaleciendo así la saludde quienes lo consumimos.

Hoy en plena pandemia por el Covid-19, esta fruta ha tomado un lugar muy importante para nosotros, dados sus aportes nutricionales nos ayuda a protegernos contra este virus, además de que los distribuidores que forman parte del mercado laboral de la informalidad, nos están acompañando en esta cuarentena. Desde temprano escuchamos sus gritos “¡aguacateeeeee!” y en estos días donde la soledad invade las calles,este sonido es más fuerte dejándonos saber que estáncerca con esta exquisita fruta; en una relación gana – gana, nos venden el producto en nuestras casas y ellos tienen trabajo, así reciben unos pesos con los que puedan sostener a sus familias dignamente, realizando un trabajo que exige muchos esfuerzos y sacrificios, que muchas veces nosotros no percibimos, solo vemos la fruta en nuestras manos, en nuestras mesas. 

Gracias al aguacate se tiene una cadena productiva que da ingresos a muchas familias, empresas y países. El consumo del aguacate se ha multiplicado por su valor nutritivo y su delicioso sabor. Colombia es el cuarto productor de aguacate en el mundo, con metas de exportación importantes para los próximos años, somos el país que tiene el tercer lugar con áreas cultivadas con aguacate, con 54.000 hectáreas sembradas, y más de 540.000 toneladas año producidas.

Según datos del Ministerio de Agricultura, Banco de la República y Finagro, el producto se siembra de manera exitosa en Tolima, Antioquia, Caldas, Quindío, Risaralda, Santander, Valle del Cauca, Bolívar y Cesar, departamentos donde está el 86% del área sembrada de aguacate, son más de 13.000 productores y sus familias dedicadas a este cultivo, se impactan de manera directa a más de 54.000 personas en Colombia, cifra que no incluye los otros eslabones de este negocio, donde se encuentra al final el vendedor ambulante que llega a nuestras puertas para vendernos esta fruta. 

Hasta el año 2010 el Caribe colombiano en especial Bolívar y Cesar eran líderes en la producción de aguacate tipo criollo (Carmelino) pero una plaga diezmó este cultivo, después de 10 años estos departamentos aparecen nuevamente en las estadísticas de áreas sembradas, con la misma especie criolla y con nuevas especies como los aguacates Hass, Bacon, Reed, Zutano, entre otros. Los aguacates se diferencian por su tamaño, cascara, color, sabor de la pulpa y periodos de cosecha.

Los principales productores de aguacate son en su orden México, Estados Unidos, Rep. Dominicana, Colombia, Indonesia. En Colombia el 94% de la producción se consume en el mercado nacional, el 6% se exporta a países como China, Japón, Argentina, Unión Europea, Emiratos Árabes, Estados Unidos y Perú. El volumen para exportación está creciendo por la calidad de nuestro aguacate, y por los proyectos agroindustriales que se están desarrollando alrededor de esta fruta, así mismo el consumo interno se ha incrementado en un 70%, pasando de 6 kilos año a 10 kilos año per cápita promedio. 

Sigamos consumiendo nuestra deliciosa y benéfica fruta, acompañando este sector en crecimiento, y de alguna forma apoyando al último eslabón, a ese vendedor ambulante que termina realizando la distribución y venta en nuestros hogares, no sin antes pedirles en estos momentos de Covid-19, que tomen las medidas de bioseguridad para resguardar la salud de ellos como vendedores y la de nosotros como consumidores.