Quien lee más, escribe mejor

Se presume de buena fe que un gran lector debe ser un gran escritor. La persona que cuenta con una cultura general enriquecida y un saldo a su favor, a sus 20 años, se ha debido leer algo así como 3.000 libros.  El primiparo lector a medida que avanza en el ejercicio de su lectura, va adquiriendo destreza selectiva.

Son variados e importantes los textos que contienen lecturas seleccionadas tales como la Biblia, El Quijote, la Constitución, la Odisea, la Ilíada, la Eneida, la Divina Comedia y tantas otras más que enriquecen nuestra cultura general.

Cuenta la ciudad de San Juan del Cesar con una muy bien seleccionada biblioteca, la que tuvo a su cuidado mientras vivió al periodista y gran lector José Manuel Daza Noguera.

Es de esperarse que sus familiares, al igual que las autoridades locales cuiden de esta joya literaria.

Las bibliotecas son guardadoras de nuestra historia y son de grata recordación. Entre ellas la Biblioteca de Alejandría; así como también la Biblioteca Luis Ángel Arango de la ciudad de Bogotá. Procura ir formando tu propia biblioteca o al menos colabora con la de tu pueblo.

Es de admirar la actitud de algunas personas que con el sólo hecho de haber aprendido a leer, investigan lecturas importantes y en forma progresiva aumentan sus conocimientos. Estas personas reciben el nombre de autodidactas. Es imperdonable que a estas alturas, aún existan personas analfabetas.

En cuanto a la universidad ésta ha superado sus servicios cada día más benéficos. Mientras en el ayer resultaba dificultoso el estudio universitario, en la actualidad la universidad ha proliferado sus invaluables servicios de enseñanzas, trayendo la universidad de la capital a la Provincia y adaptando medios eficaces de enseñanzas como la educación a distancia y la educación virtual.

El Crem de Fonseca viene prestando un excelente servicio de biblioteca a la comunidad. La persona a quien se le presta un libro y no lo devuelve, es así de fácil.  Un ladrón, ya que se apropia de lo ajeno.

Acostumbra a ejercitarte intercambiando lecturas de libros interesantes con tus compañeros de estudio. Cuando finalice la lectura de un interesante libro, dónalo a la biblioteca de tu ciudad, para que otros tengan la oportunidad de leerlo.  Intenta escribir un libro a manera de ejemplo y ayuda.

Busca el significado de algunos términos como: Preámbulo, introducción, pensamientos y bibliografías. Para que haya comprensión en la lectura se requiere análisis, interpretación y entendimiento. ‘La Técnica de la Comunicación’ nos aconseja, que a toda obra debe dársele tres lecturas.

Es de grata recordación una poesía, titulada ‘Estudia’, que entre otras cosas dice: “Es fuerza de luz, un libro abierto, entra por ella, niño y de seguro: Dios más visible, su poder más cierto.