Religiones griega y romana

Con el sano propósito de que el lector se compenetre con el origen de las religiones, me detengo en la titularidad del presente tema que abarca las páginas 137 a 165 del tomo I, y leo y releo este importantísimo tema relacionado con las religiones griega y romana.

El autor del referido tema es Jesús García Tolsa, licenciado en historia, coordinador general de la obra.
Este tema, dividido en subtítulos, le permite al lector conocer más a fondo el contenido del tema y para familiarizarlo cada vez más con la obra, anoto los referidos subtítulos así como resaltar algunas expresiones las que distingo entre comillas “Las religiones cretenses y misénicas” antes del año 3.000 comienza la gran cultura Griega en una isla situada al sur de la península balcánica, llamada Creta. Solo a través de la arqueología es dable conocer algunas de las manifestaciones religiosas en aquel pueblo de campesinos, ganaderos y marinos.

Hacia 1.400 ADJ esta brillante civilización fue arruinada con la invasión en la isla de un pueblo de raza aria conocido con el nombre de Aqueos”. Se recomienda la ayuda de un diccionario de carácter histórico con el fin de conocer el significado de algunos términos, así como de algunos personajes.

La religión Griega Primitiva

Hacia el año 1.200 ADJ nuevas invasiones de pueblos arios dieron fin a la cultura micénica y establecieron las bases étnicas sobre la que se desarrollará la cultura Griega propiamente dicha.

“Vivieron en este largo periodo de oscuridad dos grandes poetas: Homero (siglo 9 ADJ) y Hesíodo (siglos 8 – 7 ADJ)”.

A los poetas Homero y Hesíodo se debe la formación de los mitos
“Algunos grandes pensadores como Platón, recurrían a los mitos cuando pretendían hacer accequibles sus profundas concepciones”.

La religión Griega clásica

A partir de esta base popular, el problema más apasionante que plantea la religión griega es el de conocer qué pensaba realmente el pueblo acerca de este aspecto espiritual constante en la historia de la humanidad.

“Así se explica la apasionada reacción contra Sócrates que le condujo la condena a muerte por haber sido acusado de no adorar a los dioses que la ciudad tenía recibidos”.

El Politeísmo 

La religión oficial Griega era politeísta, antropomórfica, monárquica y naturalista. Los olímpicos que, así se llamaban por la creencia de que habitaban en el Olimpo, el mayor de los montes griego, eran 12: Zeus, Hera, Parias Athenea, Apolo, Artemis, Hermes, Hephaistos, Llesthia, Leto o Latona,  Démeter, Ares y Afrodita Hera, hermana y esposa de Zeus desde el punto de vista mitológico, era vanidosa en extremo.

“Como diosa, Hera se presentaba como protectora del matrimonio y se le rendía culto en Argos, en Olimpia y en Esparta”.

Las musas eran 9: Clío, de la historia, Euterpe, de la música popular; Thalía, de la comedía, Melpómene, de la tragedia, Terpsícore, de la danza, Polimnia, de la poesía lírica, Herato, de la poesía erótica; Urania de la astronomía y Calíope, la de mayor jerarquía de las 9, de la poesía épica.

Los héroes

Entre los héroes griegos ninguno más famoso que Hércules, llamado el griego Heracles. Su popularidad fue extensísima y ha llegado hasta nuestros tiempos como símbolo de la fuerza y el valor. Hércules era hijo del mismo Zeus y de Aremene, esposa de Anfitrión, rey mitológico de Tirinto, famoso por su esplendidez. Cuando Hera se enteró de la nueva infidelidad de su esposo, tramó una conjura para que Hércules naciera servidor del rey del Euvisteo que le impuso 12 terribles trabajos: Venció al león de Nenea ahogándolo en estrecho abrazo, cortó la cabeza de la Hidra de Lerna que, se regeneraban constantemente; llevó vivo a Euristeo intemible jabalí que vivía en el monte de Limanto, venció en la carrera a la veloz sierva Cerineo; exterminó a las aves del lago Estinfalos mediante flechas, desvió los cursos de los ríos Alfeo y Peneo para limpiar los establos del rey Augias; capturó el toro de Creta; se apoderó de las 4 yeguas de Diomedes que se alimentaban de carne humana, logró el cinturón de las reinas de las amazonas, matando a su poseedora; la trajo del otro lado del océano los bueyes de Gevíon; aprisionó al perro cubero monstruo de 3 cabezas, vigilante del invierno.
“El más famoso de los héroes griegos después de Heracles, fue con toda seguridad Aquiles el protagonista de la Ilíada”.