Salvar el campamento de Arroyo Arena

Como dice el poema de Porfirio Barba Jacob, “hay días que somos tan visuales que al levantar la mirada, observara lontananza y observar el poniente todo nos llega a estremecer”. Así, nos sucedió en la cabecera corregimental de Arroyo Arena del Distrito de Riohacha. Logramos apreciar una bella infraestructura, digna de la escenografía más selecta, propia para una película de época. Se trata de una estructura de madera, acero y material que se erigía centenaria pero orgullosa frente a nuestros ojos incrédulos. Con un tipo de cubierta en una teja de cemento bastante particular. La madera con la cual se encuentra construida es fina y duradera, no ha sido atacada por las termitas.

No se sí muchos de sus materiales fueron importados. Su altura puede llegar a los 9 metros. Su fachada y disposición indicarían que era un lugar para ejercer control y poder, o albergar provisionalmente personal de obras públicas. El cálculo de la edad es impreciso, tal vez 90 u 80 años, tal vez más, la verdad no es fácil concluirlo. El trabajo de carpintería fue esmerado y perfecto. Es raro que nadie hubiese mencionado aquella maravillosa estructura. De su construcción y uso nadie tiene certeza. Algunos la relacionan con un Campamento de Obras Públicas el cual serviría para alojar al personal de ingenieros y topógrafos que realizó el levantamiento de las primeras vías. 

Sin embargo, puede que no hubiese sido construido como campamento. Los campamentos son provisionales. Otros apuestan a la localización del centro de las plantaciones de tabaco. En mi opinión me quedo con la primera hipótesis de trabajo. Tal vez sea un bien de interés cultural y no lo sabemos. Un poblador cercano señalaba que alguna vez vinieron del Ministerio de Obras a demolerla, la comunidad se opuso. Hoy se cae a pedazos. Por favor, no la dejen caer. Si sucede se habrá demostrado el desinterés, la apatía y el desgano de la sociedad por su pasado. No la dejemos caer. 

La institucionalidad del Distrito, junto con la sociedad, debería generar un compromiso para que este hermoso bien recupere la totalidad de su esplendor. Además, de restaurarlo se podría utilizar para la prestación de algún servicio colectivo de utilidad para sus habitantes. Y convertirse en un sitio de visita obligatoria, dada su estratégica localización. En un Distrito con connotación turística, el campamento se ofrece como una oportunidad. Pero también puede recurrirse a las facultades de arquitectura y de historia, para valorar esta estructura y reconstruirla. Espero que alguien que conozca la historia de esta edificación la relate, y se pueda contar con datos frescos, que permitan ampliar la historia.