San Juan del Cesar desde cuatro perspectivas diferentes

En un solo pacto colectivo y un compromiso programático, confluyen hoy en San Juan cuatro perspectivas diferentes de las dimensiones de su desarrollo territorial y social.

Desde cuatro puntos de fuga se proyecta la perspectiva tridimensional del cambio para el progreso. Álvaro Díaz, hoy el líder institucional que encarna este momento de transformación en su condición de alcalde municipal, junto al exalcalde Moisés Daza Mendoza, un reconocido profesional de la salud, empresario y dirigente local, asesor estratégico externo ad honorem, conforman el binomio perfecto para cambiar la imagen del municipio frente a la opinión nacional. Pero a la vanguardia, detrás del trono y en las camarillas del poder, se mueve una guerrera de mil batallas, María Isabel Urbina, como coordinadora de gestión social, y el suscrito, Rafael Humberto Frías, como secretario de Planeación y otros asuntos estratégicos. Hoy en el proyecto programático del momento de cambio para San Juan, además de las iniciativas del alcalde, está ‘Progreso para San Juan’, ‘San Juan somos Todos’ y ‘San Juan despierta, que tú destino es el progreso’.

Estas ideas programáticas son las que fundamentan y, le dan la fuerza de la expresión al pueblo sanjuanero, quien viene seleccionando a sus mejores hombres y mujeres para ponerle las botas a trabajar por unas victorias tempranas. En la búsqueda de ese momento de júbilo y esa gloria inmarcesible que se le ha venido escurriendo como agua entre las manos, trabajan incansablemente, estos cuatro pilares acompañados de un puñado de hombres y mujeres, como un ejército militar, para escribir una página con letras doradas en la memoria histórica de este municipio tan sufrido. Con el overol puesto y San Juan en la mente y el corazón, despiertan cada amanecer con la alegría, la fe y la esperanza de progreso. El grueso de la población vuelve a soñar despierto, ya hay optimismo, se ve un poco de organización y orden y se lucha por la legalidad.

El cambio es un proceso gradual y lento, no es de la noche a la mañana, muchos lo entienden así, pero los reactivos piden resultados, porque le apuestan aún a la improvisación mientras que el gobierno va con la planificación y otras acciones inmediatas.

Los sanjuaneros son visionarios y progresistas, con masa crítica y sin reserva, manifiestan su opinión y sus ideas. La administración viene aprovechando ese gran activo del capital humano, para convertir el desarrollo en un proceso amplio de consensos, liderado por el alcalde. De esa manera, se viene convocando a las mesas técnicas para la construcción del plan de desarrollo 2020-2023, con todos los estamentos de la sociedad sanjuanera, para que participen para escuchar la voz de la comunidad y convertir sus iniciativas en proyectos de inversión pública.

San Juan está en el ojo de la nación como la joya de la corona, ayer pusimos los muertos en el conflicto, y hoy se hace visible, convirtiéndolo en propósito del país. Se requiere un portafolio de proyectos, ideas e iniciativas de desarrollo, y todos los sanjuaneros están llamados a construir su propio destino. La ruralidad sanjuanera, para intervenciones estratégicas en turismo, agroindustria, minería, energías renovables y la economía creativa, demandan otra mentalidad, otra forma de convivencia y otra visión del desarrollo de la población. Los sanjuaneros debemos prepararnos para esta coyuntura que se avecina. Atrás debe quedar la pereza intelectual y pensar en un centro de pensamiento estratégico. Si queremos que esto cambie, debemos empezar por cambiar nosotros, no podemos seguir haciendo lo mismo y pensando de la misma manera. Al alcalde hay que rodearlo, apoyarlo y acompañarlo en su gestión institucional, su gobierno debe convertirse en una agencia de desarrollo económico local, donde prime el consenso y el acuerdo de voluntades para avanzar juntos.

Es hora de mirar a San Juan como un territorio de oportunidades para todos. Su posición geográfica, sus cuantiosas reservas naturales, su riqueza folclórica y cultural, su extensa ruralidad, su riqueza biodiversa y su patrimonio histórico, es de todos. Aquí hay mucho que ganar y poco que perder, si todos nos unimos alrededor de un pacto por el cambio y el progreso. Los sanjuaneros le rendimos culto a la amistad y a la familia, somos de espíritu cívico y altruista, amantes del progreso y la mística, y lo más grande, somos unos patriotas a carta cabal. Entonces vamos a derrotar la polarización y las divisiones y hagamos causas constructivas y progresistas, peguémonos todos a la ruta del cambio por el progreso social.