Seguridad alimentaria compromiso de todos

El campo y quienes lo conforman, que por cierto cada día son menos, deben ser la base para la ejecución de todos los planes destinados a garantizar la disponibilidad de alimentos que satisfaga las necesidades de la población, acciones y planes que hoy se unifican bajo el término “Seguridad alimentaria”, expresión que adquirió fuerza en los años 80 cuando la Organización de las Naciones Unidas para La Agricultura y la Alimentación – FAO -, reconoció la importancia de tener planes a nivel mundial y regional que agrupe toda la cadena desde la siembra , recolección, adecuación y distribución de la alimentación, de tal manera que todos recibamos una alimentación adecuada y equitativa.

Es importante resaltar que las expresiones “Seguridad Alimentaria” y “Soberanista Alimentaria”, son diferentes, pues la primera representa todas acciones antes descritas y la segunda son las políticas que cada Gobierno o Estado toma para orientar su Política Agraria y Alimentaria. 

Centrémonos en lo que nos ocupa en este momento, para no entrar en temas que no son objeto de estas notas. La “Seguridad Alimentaria” más que un concepto es toda una estrategia promovida por la FAO, cimentada en cuatro pilares, disponibilidad física de los alimentos – su producción-, acceso económico y físico a los alimentos – posibilidad de comprar lo que se necesita-, utilización de los alimentos – en lo relativo de disponibilidad nutricional, y por ultimo estabilidad en el tiempo – aseguramiento de tener los alimentos de manera continua.

Uno de los pilares y el primero es lo relativo a la producción de alimentos, la agricultura, que para nosotros tiene muchos matices, sin ser precisamente los que permitan tener una agricultura destacada, que haga de este pilar una ventaja para garantizar la seguridad alimentaria, pues el sector rural colombiano tiene muchas limitaciones, empezando por la disminución de la mano de obra, pues las personas del campo emigran a los centros urbanos buscando mejor calidad de vida, el campo no tiene los servicios básicos de agua, luz, alcantarillado, salud, educación, comunicaciones, ni vías adecuadas que les permita recibir insumos, y sacar sus productos terminados ; otro elemento es la cadena de intermediarios, que hace que el campesino reciba de manera injusta menos dinero por su trabajo, por sus cosechas, haciendo al campo más pobre, con mucho desequilibrio al compararlo con las zonas urbanas. 

Colombia y el Caribe colombiano son hoy reconocidos como las regiones con mayor potencial para desarrollar las políticas y estrategias de seguridad alimentaria, en el tema agrícola, pues todo el territorio colombiano tiene más de 40 millones de Hectáreas aptas para la agricultura, de estas 40 millones de Hectáreas hay 9 millones de Hectáreas (Ha) aproximadamente disponibles en el Caribe distribuidas así: Córdoba 1.8 millones de Ha, Cesar 1.5 millones de Ha, Magdalena 1.4 millones de Ha, Bolívar 1,3 millones de Ha, Guajira 1.3 millones de Ha, Sucre 0.8 millones de Ha, Atlántico 0.3 millones de Ha. De estas áreas disponibles solo se aprovecha de manera regular del 18% al 20%, es decir de las 40 millones de Hectáreas disponibles en Colombia, solo se aprovecha menos de 8 millones de Hectáreas.  

Así las cosas, los cultivos con mayores potenciales para el Caribe por la costumbre agrícola y por los nuevos emprendimientos, son en su orden: plátano, algodón, banano, arroz, café, cacao, yuca, palma de aceite, frutas – cítricos, forrajes para ganadería bovina-caprina-ovina. Estos cultivos y desarrollos agroindustriales, requieren de la atención del Gobierno Central, Departamental y Municipal, con la construcción de vías, servicios públicos e infraestructura, que den soporte al desarrollo del campo para que sea una opción para nuestra seguridad alimentaria de los próximos años.