¡Señor gobernador!

El señor director (e) del Instituto Departamental de Deportes de La Guajira, Jesús Cotes Gómez, adelanta por instrucciones suyas, las gestiones de rigor para proceder a hacer la convocatoria pública para seleccionar a través de la Junta Directiva del Instituto la terna que será enviada a su despacho y escoger la persona que dirigirá los destinos de la máxima rectora del deporte oficial en el Departamento.

Según la Ordenanza de creación del ente departamental, quien sea escogido deberá acreditar título universitario o experiencia en cargos administrativos por más de cinco años y vinculado al deporte. Sin embargo, los requisitos de Ley no son suficientes si realmente queremos un director que no se limite a consumir los recursos públicos como si la entidad fuera una maquina traga moneda, sino por el contrario, sea un ejecutivo visionario, creativo, emprendedor y se dedique a gestionar con su acompañamiento recursos en el sector privado, sobre todo con las empresas multinacionales extractivas, telefonía celular y las múltiples que ya hacen presencia en el territorio peninsular para producir en gran escala energía limpia, sobretodo la eólica.

Seguramente, por desconocimiento del marco normativo quienes han fungido de director del Iddg se han dedicado a gastar los recursos provenientes de Coldeportes Nacional y los asignados por el Gobierno departamental, sin tener en cuenta que la principal fuente de ingresos del Instituto Departamental de Deportes de La Guajira, son los recursos que constituyan donaciones que hagan los contribuyentes a los organismos deportivos y recreativos o culturales, debidamente reconocidos que sean personas jurídicas sin ánimo de lucro, tal como lo prevé la Ley 181 de 1995, articulo 76, el Estatuto Tributario, articulo 125 y siguientes y la Ordenanza 025 de 1998, articulo 5, numeral 1. Así las cosas, si queremos avanzar y mejorar el deporte guajiro, tenemos que concientizarnos que no basta con nombrar un director que haya sido deportista. Eso es necesario, pero no suficiente. Vamos a necesitar más que un director un verdadero “gerente emprendedor”, que entienda que el deporte como producto es bueno y fácil de vender a los contribuyentes (empresas privadas nacionales y multinacionales). Además, deberá dedicarse a promocionar el deporte en el entendido que quien apoya el deporte aficionado o amateur, que es el que se practica en La Guajira, no solo gana prestigio por su compromiso social, sino que, además, gana dinero.

O sea, quien apoye el deporte guajiro, a través del Iddg, Ligas y Clubes Deportivos debidamente constituidos y con reconocimientos deportivos vigentes, que es el acto administrativo que da existencia y representación legal a quien dice serlo, tendrá derecho a deducir del impuesto que por ley debe cancelar a la Dian, el 125%. En otras palabras, el contribuyente que done un millón de pesos ($1.000.000) a cualquiera de los organismos deportivos antes mencionados, en su declaración de Rentas deducirá un millón doscientos cincuenta mil pesos ($1.250.000). Significa que apoyar el deporte, es un negocio: gana prestigio y dinero.

Así las cosas, señor gobernador, si usted en su administración no quiere tener una entidad “parasitaria”, condicione a quien finalmente sea escogido para regir los destinos del deporte en el Departamento para que salga de las cuatro paredes y gestione con proyectos en manos, los recursos en el sector privado que complementado con los asignados por las entidades públicas, seguramente mejoraría la parte financiera y de contera, también la infraestructura y los procesos de iniciación, formación y fundamentación deportiva que garantizarían deportistas competitivos y por supuesto mejores resultados nacionales, sobre todo los Juegos Deportivos Nacionales, justas que se realizan cada cuatro años, donde cada departamento debe demostrar con medallas los avances obtenidos.

Finalmente, los organismos deportivos del sector privado (Ligas y Clubes), sus directivos deben entender que participar en eventos nacionales solo por participar, sin una adecuada preparación previa y lo más importantes, ni siquiera realizan los torneos en las categorías pre infantil, infantil, pre juvenil, juvenil, seguirá siendo más que lo mismo, haciendo el oso; cuando la realidad es que tenemos biótico para cualquier deporte. Seguramente, no alcanzaremos a Antioquia, Valle, Bogotá, Atlántico, pero podemos reducir la brecha.

Adenda 1: El director debe ser un emprendedor y contar con un asesor en proyectos de Planeación departamental.

Adenda 2: Los convenios con las Ligas, deben condicionarse en por lo menos 30% de los recursos destinados para el deporte de formación.