Si el Gobierno no sabe de desempleo

Recientemente sorprendió a todos los estudiosos de la economía colombiana escuchar al ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, quien al lado de la principal autoridad del Banco de la República, expresó no saber qué hacer para enfrentar el desempleo.

Si ellos, quienes son las máximas autoridades económicas del país, que han dedicado toda su vida a estudiar la economía del mundo y del país, que se pasean ofreciendo soluciones y escriben libros, ¿qué queda para nosotros?

Los problemas del desempleo son estructurales y no existen soluciones mágicas en el corto plazo; así como son de estructurales los problemas, así mismo deben ser las soluciones. La industria y el agro, son los sectores económicos que los países desarrollados utilizaron para impulsar sus economías cuando empezaron cuando crearon sus modelos de crecimiento. La ciencia económica lo dice, la agricultura y la industria, son los mayores demandantes de mano de obra y la especialización de estos es el camino hacia el desarrollo.

Desafortunadamente en Colombia, en la historia reciente del agro y la industria, han presentado periodos con números negativos, desincentivando la inversión en el sector, menor demanda de mano de obra, deficiente inversión en infraestructura del campo, que terminaron por no aprovechar este sector como se debe. Sumado a esto, las exportaciones colombianas en los últimos 10 años han estado representadas en más de un 50% por la venta de productos minero energéticos, con poca o ninguna transformación.

Este último, es un sector intensivo en el uso de capital financiero y no genera la cantidad de empleos, sobre todo, empleo de calidad y con alta formación profesional. El caso de La Guajira es el ejemplo preciso.

El departamento es el mayor productor de carbón del país, tiene en su territorio la mina más grande de explotación de carbón, donde se han invertido cientos de millones de dólares. Cerrejón a diciembre de 2018 generó 6.171 empleos directos donde el 67% son empleados de La Guajira y el 25% restante de la Costa Atlántica. Esta es una de las empresas que más dinamiza la economía del departamento y que ha hecho grandes inversiones en el territorio. A pesar de esto, el departamento de La Guajira y Riohacha, se encuentran en el top 5 de los departamentos y ciudades, respectivamente, con mayor tasa de desempleo, y a su vez, las mayores tasas de empleo informal en el país. Significa esto que, en términos económicos, la intensiva inversión de capital financiero en la industria minera, no ha generado desarrollo y tampoco empleo requerido.

Lo cierto es que, si el ministro no conoce las soluciones, en La Guajira hay oportunidad para crecer y aumentar de forma real la cantidad de empleos en el país y darle un vuelto a la situación del desempleo, las estadísticas, los estudios académicos, como los casos de éxitos de otros países, muestran que camino se debe tomar. En los años que Estados Unidos fue es un país agrícola, potencia en la producción de azúcar, la industria sirvió para formalizar y/o darle nacimiento otras industrias, para la creación de empleo formal en otros sectores y educar a los ciudadanos del país. Aquí, la industria del cabrón que al igual que la azúcar, son industrias del siglo pasado, no sirvió para apalancar otros sectores.

La agricultura, que es la oportunidad pasa algo interesante. Una hectárea de tierra, según estadísticas de la FAO y el mismo Ministerio de Agricultura, está en la capacidad de generar 3 empleos dedicados exclusivamente a la producción de alimentos. En La Guajira, específicamente entre Distracción y Fonseca, existen entre 13.000 – 18.000 hectáreas de tierra que tienen vocación agrícola, pero hay un problema, no hay agua suficiente para irrigarlas ¿qué hacer? Afortunadamente la solución está planeada hace más de 50 años y hoy está a mitad del camino, la Represa el Cercado, en el Río Ranchería.