SOS a los profesionales independientes

Los profesionales independientes necesitamos urgentemente un salvavidas del gobierno ante la situación que vivimos a raíz de la pandemia por el Covid-19. Me refiero, entre otros, a abogados, contadores, administradores, economistas, trabajadores sociales, etc., que obtenemos nuestros ingresos bajo la modalidad de contratación de servicios, o como asesores externos, y que en este momento nos encontramos varados sin producir lo mínimo para sostener a nuestras familias, por culpa del coronavirus que nos tiene en cuarentena. La realidad es que el virus llegó y nos afecta a todos y por eso el presidente Duque invoca la solidaridad para salir adelante; es lo que corresponde, estar unidos, si queremos superar esta emergencia, salvarnos y volver a la normalidad. El gobierno piensa en la gente que vive el día a día y para todos hay ayudas, pero muchos profesionales independientes también viven del día a día; sin embargo el gobierno no los conoce porque no aparecen en las bases de datos oficiales del Sisbén o no figuran registrados como beneficiarios de los programas de asistencia social. Pensando en estos profesionales he dirigido un derecho de petición al presidente solicitando la ayuda del Gobierno nacional. El punto concreto es que muchos de estos profesionales independientes cotizan para su pensión en un Fondo de Pensiones privado o en Colpensiones, a través de una cuenta de ahorra individual (fondo privado) o de prima media (régimen público), con el fin de que cuando cumplan la edad y el número de semanas cotizadas que exige la ley, puedan disfrutar de una pensión de jubilación que les permita vivir la última etapa de su vida en condiciones humanas dignas. Mientras no cumplan esos dos requisitos no pueden disponer de sus saldos ahorrados. Pues bien, en ese sentido, mi petición al presidente es para solicitarle que en el marco de la emergencia económica y social decretada, a causa del coronavirus, mediante decreto de excepción ordene a los fondos de pensión públicos y privados, entregar un salario mínimo mensual por mes a todo aquel profesional independiente que no devengue otros ingresos distintitos al ejercicio de su actividad profesional, y que aún no cumple los requisitos para pensionarse, para que con este recurso pueda solventar temporalmente las necesidades básicas propias y las de su familia. Se trata de una medida provisional razonable y justa, durante la emergencia, que no tiene por qué afectar los fondos privados ni al gobierno, puesto que no son recursos propios, ya que los mismos pertenecen a sus beneficiarios que lo han ahorrado para una futura pensión.
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