Todo reo es inocente hasta cuando no se compruebe lo contrario

Desde hace ya muchísimo tiempo, en Colombia se ha venido oyendo una célebre frase de cajón en el sentido de que todo reo es inocente hasta cuando no se compruebe lo contrario o cuando no haya sido juzgado y condenado por las autoridades competentes.

Con base en lo anterior, veamos enseguida solamente unos pocos casos virales de los tantísimos que han sucedido internamente en Colombia y respecto de ciudadanos que han sido extraditados al país del norte y encontrados inocentes y regresados luego a su patria después de haber estado encarcelados allá por espacio de varios años.

El Químico Farmacéutico barranquillero de origen palestino Alberto Júbiz Hazbún fue capturado, acusado y apresado por orden del entonces director del DAS, general Miguel Maza Márquez, al igual que Héctor Cepeda y Norberto Hernández, dizque por haber asesinado al candidato liberal Luis Carlos Galán Sarmiento el 18 de agosto de 1989.

Después de cuatro años de estar presos en La Picota, los tres fueron declarados inocentes; ellos demandaron a la Nación y la ganaron, con tan mala suerte que mucho antes de que fueran indemnizados con mil millones de pesos cada uno de ellos, murió Alberto Júbiz Hazbún.

El primer ciudadano colombiano que fue extraditado a los Estados Unidos fue Hernán Botero Moreno, presidente del equipo de fútbol Atlético Nacional, de Medellín, en obediencia a un Tratado de Extradición, firmado entre Colombia y los Estados Unidos en 1979 y aprobado mediante la Ley 27 de 1980. Eso sucedió en 1985. Unos cuantos años más tarde fue declarado inocente allá y regresado luego a su patria. Como consecuencia de ese error, el afectado demandó a la Nación y al poco tiempo murió sin aún haber sido indemnizado. Lo curioso del caso para que fuera capturado y acusado en Colombia de lavado de dólares consistió en haber mostrado un puñado de dólares como apuesta durante un partido del Atlético Nacional, momento en el cual fue captado por las cámaras de la televisión colombiana.

Otros que han sido extraditados, hallados inocentes en los Estados Unidos y devueltos a Colombia, han sido los vendedores ambulantes de plátanos Gabriel Consuegra Martínez y su hijo Gabriel Consuegra Arroyo, naturales de Barranquilla. Otro tanto les sucedieron en similares circunstancias al capitán de aviación Carlos Antonio Ortega, a Margarita Salinas Forero y a Nelson Vargas. Y pare de contar… porque la lista es larga.

En cuanto al caso del ideólogo de las Farc ‘Jesús Santrich’ y si nos atenemos al principio jurídico de que todo reo es inocente hasta cuando no se demuestre lo contrario, resulta bastante posible que el presidente Duque haya cometido un craso error al declarar públicamente por la televisión al afirmar a soto voces que ‘Santrich’ es un mafioso narcotraficante, sin que eso aún esté demostrado. Si nos ponemos a analizar que para lograr ser congresista de la República sin que medie el voto popular es un honor grandísimo, que sus emolumentos podrían alcanzar un promedio de los cuarenta millones de pesos mensuales, que existe la gran posibilidad de que no sean 4, sino 8 años de permanencia como representante a la Cámara, resulta casi increíble que ‘Santrich’ fuera tan bruto para cometer lo que afirman los Estados Unidos y el ya ex fiscal general Néstor Humberto Martínez.