Un guajiro integérrimo

Se nos fue un guajiro integérrimo, prudente, apacible y de una serenidad a toda prueba, que inspiraba respeto, paz y tranquilidad.

Se trata nada menos ni nada más que de uno de los más descollantes hijos de La Guajira, el ingeniero de profesión Ricardo Márquez Iguarán. Vástago de la misma cepa de nuestro laureado con el nobel de la literatura, Gabriel García Márquez, su pariente por la “parte húmeda” (ver mi Lexicón de guajirismos), que es la que más importa para los guajiros, pues como recordar sus enseñanzas, su aporte, y es como se recordar al nobel de la literatura Gabriel García, la tranquilidad que sus enseñanzas, su aporte y a la mamá de ‘Gabo’, Luisa Santiago Márquez Iguarán, con sus dos apellidos, era oriunda de la península de La guajira, longeva como él. Ricardo portaba el mismo ADN de Luisa Santiago y al igual que ella falleció víctima de una afección pulmonar, el mismo día en el que se celebraban las fiestas de la Virgen del Carmen.

Uno de sus hermanos, ya fallecido, el aquilatado jurista Jacobo Márquez Iguarán, fue gobernador de nuestro Departamento. Ricardo tomó con el buen humor que lo caracterizaba la pérdida de la pigmentación de su piel, que mutó su tez morena con la que vino al mundo por otra blanca, que nunca lo acomplejó. Era un melómano consumado y a toda hora estaba silbando sus canciones predilectas. La última vez que nos vimos en el conjunto Villa del Mar interpretamos juntos, silbando, ‘El cantor de Fonseca’, de nuestro juglar Carlos Huertas.

Ricardo Márquez tuvo una larga trayectoria profesional y ocupó, con lujo de competencias, muchos cargos tanto a nivel nacional como departamental, dejando siempre en alto el nombre y la divisa de La Guajira. Desde el otrora Ministerio de Obras Públicas fue el gran diseñador de la red vial del país. A él se debe el diseño original del trazado de la vía de la integración que une La Florida – Tomarrazón – Distracción, cuyo proyecto, muchos años después, sigue en mora de ejecutarse.

Se desempeñó como director de la Oficina de Relaciones con la comunidad de la estatal Carbocol, en momentos en que esta estuvo bajo la Presidencia del también guajiro Enrique Daníes Rincones. También tuvo a su cargo la gerencia de la Zona Central del Cerrejón, operada por el consorcio DOMI-PRODECO-AUXINI.

Fue Secretario de Educación y de Hacienda, durante la Gobernación de Lorenzo Solano Peláez. Fue el gestor, junto con la gobernadora Lola de la Cruz de una propuesta ingeniosa que le fue presentada a Ecopetrol, para que esta le anticipara regalías al Departamento, las cuales se ejecutaron con ejemplar transparencia. También se desempeñó como secretario de Desarrollo durante la Gobernación de Nelson Amaya Arregocés. Igualmente hizo parte del Consejo Directivo de Corpoguajira, cuando el exgobernador Francisco Javier Daza Tovar fungía como su director ejecutivo.

También, desde el sector privado, tuvo a su cargo y responsabilidad un ambicioso proyecto de refacción, renovación y ampliación de las redes de distribución de energía eléctrica de Riohacha, reemplazando las de aluminio, expuestas a la rápida corrosión debido a la salinidad, que provocaba constantes fallas y cortes del servicio, por las de cobre, con la empresa de ingeniería guajira Proico, ejecutora de dicho proyecto.

En fin, con su deceso La Guajira ha perdido uno de sus mejores hijos y lo despide reconocida por su contribución y sus invaluables aportes a su progreso y desarrollo. Paz en su tumba.