Una nueva política, un nuevo camino

Es hora de comenzar a aprender de nuestros errores, a vislumbrar y visionar las sociedades en la cual queremos convivir, que comencemos a elaborar, a construir propuestas de ciudad, proyectos de departamento, de municipios, de ciudades intermedias o emergentes en desarrollo, manejando agendas o temas de ciudad; es necesario reconocer nuestros errores.

Necesitamos que en este debate electoral, local, que se avecina, escuchar discursos de proyectos sociales atractivos e incluyentes; candidatos con ideas sólidas, transformadoras de mentalidades negativas y retardatarias, que ilusionen con futuros llenos de esperanza y bienestar para nuestros pueblos; con profundo análisis de fondo de las causas y de las soluciones a nuestras históricas y repetitivas necesidades y problemas sociales y económicos; que no hablen siempre del «yo», sino, al contrario, que hablen del «nosotros».

Necesitamos urgente construir el papel, el espacio institucional que debe asumir la oposición como agente de cambio y de control político, como alternativa al poder, con pensamientos y visión de construir desarrollo, progreso y no de enfrentamientos estériles entre nosotros que lo único que produce es desestabilización  institucional; una oposición con un espacio como fuerza transformadora a las decisiones equivocadas y a los errores cometidos por el Gobierno de turno, con posiciones constructivas y de consolidación como  alternativa sólida de poder de cambio, con una hoja de ruta con una visión de futuro, argumentada y establecida en una propuesta de departamento, de municipio, en que respetemos lo bueno del Gobierno actual, pero que asumamos nuestro rol y posición ante sus malas actuaciones y decisiones.

Esa es la oposición constructiva que queremos, que le diga al pueblo donde falla el Gobierno, pero también, le diga las soluciones basadas en una agenda de ciudad emergente o intermedia, en el caso de los municipios, que juegue un papel histórico e importante en la construcción del proyecto de desarrollo, progreso y bienestar del Departamento que queremos, ayudando a construirlo; que se conviertan en actores  activos en la toma de decisiones de nuestras ciudades; para que derrotemos al fin esa debacle electoral que significa elegir nuestras autoridades y el paso siguiente; que derrotemos el tráfico de influencias, la dedocracia de «este es mi candidato y a este es el que tenemos que elegir», el nepotismo, los mismos de generación en generación, de padres a hijos, de los enchufes de «no le debo mi curul o credencial a nadie, lo compré con mi dinero», que son hoy en día los únicos argumentos que se tienen al hacer política y muchos creen que son los únicos que existen, porque se han convertido en cultura.

Eso no es política, eso es su degradación, politiquería; la verdadera política es el servicio a tu comunidad, que hoy en día ese servicio debe ser una visión transformadora de sociedades articuladas y estructuradas en una propuesta hacia el desarrollo, el progreso, el bienestar de tu comunidad. Es hora que La Guajira comience una ola de norte a sur, de sur a norte, no importa, donde comience el primer viento que la lleve, lo importante es que comience donde los personalismos deben quedar sepultados en el pasado; que comience a escucharse propuestas, proyectos de construcción en La Guajira siglo XXI, que son nuestros municipios, para que en un hecho histórico, la mejor sea elegida en las urnas y no solo un nombre con eslogan.

Es hora que afloren las ideas, las iniciativas, las obras que necesitamos para salir de nuestro ostracismo, atraso, subdesarrollo, es hora de escuchar esas voces, más que nombres que representan los mismos con las mismas en las mismas. Es hora de que nosotros los guajiros tomemos consciencia de lo que somos, donde estamos, hacia donde vamos, para dar el siguiente paso; la dirección la debe fijar esa hoja de ruta que nazca de esas voces a escuchar; donde nosotros tengamos en primer lugar la consciencia de que nuestro deber es elegir la mejor que nos represente a todos hacia el bienestar y el progreso de todos, que el único compromiso que debemos tener es con nuestro futuro, elegir la mejor propuesta para la comunidad, la sociedad, la ciudad, el municipio, el Departamento, donde queremos convivir y vivir el resto de nuestra vida.
¡Es hora de escuchar, de abrir nuestras mentes, de despertar nuestras consciencias, se aproxima la noche y nuestro futuro sin consciencia es pura oscuridad!