Venezuela no vale nada en la geoestrategia

La ejecución por parte de EE.UU. del general iraní Soleimaní en el aeropuerto de Bagdad, es una demostración de fuerza del gobierno norteamericano, que pone en alerta al mundo sobre las acciones terroristas de los grupos fundamentalistas, especialmente Chiitas, para vengar la muerte del hombre fuerte del régimen de Irán; y para el caso de Latinoamérica, se hace mención a la presencia de Hezbolá, grupo terrorista libanés en Venezuela, lo que es preocupante. Sin embargo, la acción en Irak en la noche del 2 al 3 de enero, no permite duda de hasta dónde pueden llegar USA para controlar a sus enemigos.

El mensaje sobre la muerte de Soleimaní también tiene como destinatarios no solo a Irán y grupos fundamentalistas musulmanes, sino a Rusia, China, Corea del Norte y en cierta forma a los extremistas latinoamericanos del socialismo del siglo XXl encabezados por Venezuela y Cuba, por lo que ese acontecimiento no es de menor cuantía.

No hay duda que el general Soleimaní estaba detrás del ataque a la embajada de USA en Bagdad, después de que ocurrió una incursión estadounidense en contra de la milicia Chiita, y no se descarta que el gobierno iraní buscaba con esa embajada hacer una analogía con rehenes norteamericanos como ocurrió en Teherán el 4 de noviembre de 1979, y que duró 444 días, lo que ha demostrado históricamente la hostilidad del régimen iraní hacia norteamérica, encabezado primero por el ayatola Jomeini y ahora por Ali Jameini, resaltando que USA tuvo durante 26 años excelentes relaciones con el Sha de Irán Reza Pahlevi, quien fue derrocado por Jomein, el cual convirtió a esa nación en un teocracia; con lo que es evidente que la muerte de Solemaní es una vindicta histórica de Washington en contra de Teherán.

A Venezuela por la crisis humanitaria que le ha generado el castrochavismo, se le ha dado más importancia de la que tiene por parte de la mamertería latinoamericana, creyendo que juega un rol destacado en la geoestrategia mundial, cuando lo concreto del problema con ese país son los millones de refugiados que han llegado al vecindario en condiciones de inanición, especialmente en Colombia, en donde el número frisa los 2 millones y hay que ver con la comunidad internacional la solución a semejante situación, porque si la muerte del general Soleimaní tiene la importancia que se le ha dado geopolíticamente, entonces los gringos hacen lo que quieren en el mundo y Venezuela no vale un comino, ya que lo único que le preocuparía al “imperio” con ese país, sería que no le lleguen millones de refugiados usando como puentes a distintas naciones latinoamericanas, porque Venezuela no tiene importancia geoestratégica, así que la banda chavista solo le molestaría un poco a sus vecinos, pues quiere exportar su miseria marxista con el cuento de la patria grande y la unidad latinoamericana.

Aunque los comunistas viven proclamando que Venezuela tiene reservas petroleras para los próximos 300 años y que por eso USA anda al acecho de esas riquezas, no cabe duda que por el calentamiento global con los gases de efecto invernadero, el petróleo no puede tener una vigencia arriba de 30 años, además EE.UU. es el primer productor mundial de petróleo y está cerca de lograr la autosuficiencia y se puede convertir en exportador, así que el crudo venezolano que es pesado, no le interesa a los gringos, y por la baja producción de ese país que es menor que la de Colombia solamente le alcanza mediante las exportaciones para pagar intereses de la deuda que tiene con China, lo que es otro factor que demuestra la nula importancia de Venezuela en el contexto internacional. La banda chavista venezolana ha utilizado como patraña, el cuento de una supuesta invasión, buscando llamar la atención y así justificar el estado de miseria de la población, cuando se sabe que el “imperio” no va a gastar pólvora en gallinazo con una enhuesada totalmente anodina, igualito a lo que ha sucedido con la dictadura cubana que lleva más de 60 años aullando sobre una posible invasión estadounidense.

Con la ejecución del general Soleimaní se está demostrando por parte de EE.UU. que en materia de su seguridad nacional no se pone con vacilaciones, de ahí que la guerra que proclama el ayatola Ali Jamenei estará circunscrita a actos terroristas, que ya han ocurrido en el pasado, en donde van a aflorar las diferencias del Islam entre Sunnitas y Chiitas, por lo que la Yihad (guerra santa) también se dará entre creyentes en el mundo islámico, ya que Arabia Saudita de mayoría Sunnita, es aliada de USA en Oriente Medio. Sin embargo, la Yihad no lograría las proporciones apocalípticas que algunos anuncian, a lo que se debe agregar que ni China ni Rusia estarían interesadas en un conflicto, quedando el asunto focalizado en una guerra asimétrica.

Se ha dicho que lo ocurrido en Bagdad obedece a cálculos electorales del presidente Trump, lo que se descarta de plano, ya que los sucesos con el asalto a la embajada norteamericana en Bagdad, fueron los que precipitaron el hecho. Teniendo como corolario para América Latina que Venezuela contrario a lo que piensan los comunistas totalitarios, en la geoestrategia no vale nada.