Verificar la verdad informada

Por Wilfredo Acosta

Estamos en diciembre y todavía en algunos municipios guajiros se están haciendo nombramientos en cargos, que debieron realizarse en el primer cuatrimestre del año, la tardanza en hacer esos nombramientos se ha debido en la mayoría de los casos, por dilaciones judiciales. Con razón o sin ella, pero así se han dado.

Se han instaurado tutelas para permanecer en Gerencias o Direcciones de empresas, Corporaciones o Instituciones, se han nombrado personeros municipales, se han encargado alcaldes, etc., etc.

Gracias a Dios que ha vuelto la estabilidad gubernativa en el Departamento, parece que nuestro gobernador Nemesio Roys Garzón, presenta tiempo despejado, con ausencias de turbulencias en su periodo de ejecución de cuatro años, desterrando así, el tiempo de inestabilidad política que soportamos en los periodos anteriores. Ojalá así sea por el bien general.

Se han escuchado sugerencias de las Veedurías Ciudadanas de los diferentes municipios, que compartimos y lo vemos sano. Que los diferentes entes de control, tanto internos de las entidades administrativas (alcaldías, instituto descentralizado, E.S.E, etc.) como externos nacionales y departamentales (Procuraduría, Contraloría, Contaduría, Fiscalías, etc.) Comprueben la verdad informada por los diferentes candidatos a ocupar puestos públicos, en las hojas de vida y sus anexos, (veracidad de títulos académicos, veracidad de experiencia soportada, y hasta la veracidad de certificaciones de antecedentes disciplinarios y penales)   y no se estacionen solo con el derecho a la duda y no actúen. Sobre todo en esos cargos donde el requisito indispensable, es el título académico.

Por ejemplo, el cargo de médico legista, que en el proceso de autenticación de su tarjeta y diploma profesional concuerde con la realidad. Que de verdad esas funciones sean ejercidas por un médico.

El personero: Que en el proceso de autenticación de su tarjeta y diploma profesional concuerde con la realidad.  Que de verdad esas funciones sean ejercidas por un abogado.

Y que estemos seguros y confiados de eso, porque su autenticidad soportó el rigor de la prueba.

Y no repitamos en La Guajira, el caso de Cartagena bajo la actual administración del alcalde Willian Dau, cuyos titulares de prensa inundaron los diferentes medios de comunicación y redes sociales, resaltando lo siguiente: resultó falso el diploma universitario que presentó la primera dama de Cartagena señora Cynthia Pérez Amador, tocándole al mismo alcalde anunciar su salida del gabinete tras conocerse la certificación por parte de la Corporación Regional del Caribe, ya que el acta de grado presentado por Cynthia para su contratación  es falso.

Parece que en el Distrito de Cartagena el cargo de primera dama tiene remuneración, y posee como requisitos indispensables estudios académicos intermedios o superiores, que en otros entes administrativos o municipios son ad-honoren.

En conclusión, tenían en su gabinete a un miembro que posaba y parecía preparada, pero no lo era, y ese título falso la llevó a devengar siete millones de pesos ($7.000.000) mensuales durante 10 meses.

Dándole gracias a Dios, que el cargo solo fue de primera dama y su aplicación se ejercía para programas sociales y demás. Que tal, que el caso se hubiese presentado en el cargo de médico cirujano, no siendo real los estudios. O se hubiese dado el caso en el cargo de personero, presentándose la situación donde el funcionario solo parece, porque en la realidad no lo es. Con todas las funciones importantísimas y de usos frecuentes que le competen en estos tiempos a la personería, entre ellos, el caso de restitución de tierras, el pago de indemnización por desplazamientos, en estos tiempos de tutelas por incumplimiento a esos derechos, hubiesen sido muchas las pérdidas económicas y de tiempo, de las personas vulnerables y afectadas, porque ese cargo en los municipios donde no hay Procuraduría, Defensor del Pueblo y demás, ellos ejercen esa función. Por eso hay que evitar la doble victimización de las personas más golpeadas por culpa de la violencia y ojalá no ocurra en ningún municipio por culpa de esas falsedades.

Asimismo, hay que comulgar con las solicitudes que las Veedurías Ciudadanas le hacen a los quince alcaldes municipales y Distrital y al señor gobernador. Y Además a los diferentes entes de control, verificar la verdad informada de los diferentes candidatos a ocupar cargos públicos, información consignada en las hojas de vida, donde la formación académica es indispensable para ejercer el cargo, para que así la ciudadanía tenga la confianza que lo que parece, también es.