Watua tanüiki

Watuawa tanüiki, es una expresión que suelen decir los ancianos wayuú cada vez que terminan de decir algunas palabras de consejo; estas palabras contienen pensamientos sabios, lo hacen llegar en las horas de la madrugada o a media noche ―pütijiramaala nojoishi pia jo´uuchonyülinya, wayuuinjachi laüla pia, putunkaku müle´, nojoleechi kasain anain apüla pia: despiértate que ya no eres un niño, ya tienes que ser un wayuú sabio, pero si sigues durmiendo, no servirás para nada; cuando terminan de expresar sus consejos, generalmente lo hacen con la expresión que escribí al inicio de este texto y significa “mi palabra es una sola vez”, esto lo hacen porque los ancianos wayuú cuando dicen las palabras de consejo lo manifiestan una sola vez, ya queda de parte del joven si reflexiona o no sobre lo que escuchó de su mayor. Watua tanüiki la escribo como punto de reflexión para nosotros los wayuú, porque hemos estado mucho tiempo dormidos en las comodidades de lo que se llama progreso, hemos estado ahí al frente de los televisores y molestando siempre con nuestros dedos a los celulares; estas comodidades nos ha convertido “en no servir para nada”.

Nuestros ancianos wayuú de antes, eran grandes lectores de las lecturas cosmogónicas, las ideas principales se encuentran en las diferentes posiciones de la luna, de las estrellas, del nacimiento del sol; las diferentes presencias de los vientos, y las otras lecturas eran las ecológicas; sabían en que momento era apropiado para ir a cazar conejo, la época de la cosecha de los frutos de los cardones y cactus.

Con el pasar del tiempo supieron que tenían que cambiar sus formas de conseguir comida, eso sucedió cuando llegaron nuevas personas en sus territorios ancestrales; estas trajeron consigo nuevas especies de animales, como el caso del caballo, nuestros abuelos de antes se dieron cuenta que era momento de adoptar al caballo para fortalecimiento de ellos como guerreros y defensores de sus tierras, en términos militares fueron fuertes y casi que invencibles. Llegaron las vacas, los chivos y los ovejos; en términos económicos fueron las nuevas monedas que se nacionalizaron en la Nación wayuú para avaluar a la moneda ancestral llamada tu´umma´; así fueron cambiando los modos de vida y de ser en el mundo nuestros ancianos de antes. Adoptaron siempre cosas nuevas pero sin olvidar su esencia de ser wayuú, así mantenían el control de la autonomía en sus territorios, eran soberanos; tenían la capacidad de producir sus propios sustentos, eran respetados y se obedecía lo que ellos ordenaban. Pensando en medio de esta crisis mundial, será muy buena idea volver a nuestras historias y de ahí retomar los más relevantes, esas experiencias de las cuales podemos aprender y por medio de eso, llegaremos a ser autónomos realmente en nuestros territorios. Tenemos que descubrir esos nuevos elementos que nos permitirá a reorganizar nuestras vidas como wayuú, vivir nuestras vidas en nuestros territorios, donde realmente se valore la vida, no es necesario saquear nuestra Madre Tierra para crear nuestras monedas, ya ella lo ha entregado; están ahí en esos libros cosmogónicos y ecológicos, aprendamos a leerlos y así estaremos despiertos y no dormidos en el cómodo mundo del progreso.
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