Ya El Mello cumplió

Me satisface la labor de doña Laura Sierra, la esposa de El Mello, quien al frente de un grupo se ha propuesto cambiarle la cara a la ciudad, pegándole un buen baño con abundante jabón y mucho detergente, y si la ayudamos puntualizándole algunos sitios críticos es mejor, lo haré continuamente, pero al frente del Colegio El Carmelo y también de la Iglesia de El Carmen hay un basurero, y el único remedio es pavimentar esas cuadras del barrio Kennedy porque es la solución para que los inescrupulosos ciudadanos respeten para botar basura: el pavimento y la Calle del Crimen que así se llama hasta cuando no la pavimenten totalmente y el lote de Idema que se debe convertir, previamente limpiado con un buldócer, en un gran parqueadero tal como está hasta ahora la antigua Zona de Carreteras y así acabar con el antro delictivo en que está convertido.

Además doña Laura le sugiero a ver si convence a los gerentes de bancos, almacenes, centros comerciales, droguerías, clínicas, hospitales, centros médicos y toda clase de negocios para que instalen canecas en las puertas de ellos con sus respectivos nombres o un logo que se acuerde, pues en la ciudad faltan estos elementos para que la gente no eche la basura a la calle, yo he tratado de hacerlo pero he fracasado.

Tengo entendido que las medidas que se tomaron respecto al mototaxismo son provisionales y tienen un plazo de 90 días y de acuerdo al comportamiento de ellos, se prorrogan o se cancelan, es decir, todo depende de ellos y creo que al son que van, tendrán que derogarlas antes, pues los veo más enchollaos y agresivos, no respetan señales, semáforos ni ninguna norma de tránsito, pero tampoco existe una autoridad que se las haga ver y cumplir, que se sienta, y no hay razón para que haya vallas y un gran número de policías cuidando para que las motos no entren a la zona prohibida, cuando esos agentes se necesitan para otros menesteres propios de su oficio como es la seguridad en la ciudad. Hay que atesar la mano y entrar a sancionar con multas y decomisos a quienes infrinjan las normas existentes. Después señores mototaxistas no se quejen, ustedes se lo buscaron, ya El Mello cumplió, les toca a ustedes ahora o de no aténganse a las consecuencias de sus malas prácticas.