En carta abierta alertan sobre la forma irregular como se maneja la Cultura en el Distrito

En una carta abierta, miembros del Consejo de Cultura de Riohacha dejaron ver su inconformidad por la forma cómo los alcaldes de estos últimos cuatro años y el Concejo distrital, “han actuado de manera inconsulta en las decisiones que tienen que ver con el sector”.

Expresan que han sido “convidados de piedra”, en hechos puntuales que demuestran “la forma deliberada o inocente en que se ha desconocido la ley” y por consiguiente la instancia de participación ciudadana que integran.

En la comunicación, los consejeros advierten que nunca recibieron informe detallado de los procesos de asignación de los contratos que se ejecutaron en el 2016, “información que nunca llegó completa, pues el alcalde y los concejales no prestaron atención a los requerimientos del director sobre el porqué se escogieron algunas organizaciones y no otras para la ejecución de convenios, como el de Unidades Locales de Cultura”.

Además que en ese mismo año (2017), las organizaciones que realizan el Carnaval y el Festival Francisco El Hombre, reclamaban una millonaria deuda de la festividad del año anterior.

Señalan que para la vigencia 2017 la Alcaldía de Riohacha suscribió un millonario convenio con recursos de cultura con la Corporación Francisco El Hombre, el cual se conoció poco después del inicio de su ejecución y que tuvo la asignación de la mayoría de los recursos de la Dirección de Cultura.

“Con él se sufragaron obras a cargo de la Secretaría de Obras Públicas y programas de la Secretaría de Gobierno. Mientras tanto, las acreencias con el Carnaval siguieron creciendo”.

Capítulo especial merece el Festival del Río de la Hacha, que por vía de un Acuerdo Distrital del Concejo, se institucionalizó como festividad patrimonio de la ciudad en abril de 2018 y cuya primera versión se efectuó con recursos del Distrito en septiembre de ese año, tal como reza el acuerdo 009 de 2018, para el cual, en ningún momento, se hicieron las consultas respectivas al Consejo Distrital de Patrimonio, ni al Consejo Distrital de Cultura. Igual sucedió con el Bando de Francisco J. Brito, en este 2019, además que en proceso de debate la iniciativa de institucionalizar y elevar a la categoría de Patrimonio el Festival del Marisco de Camarones, y va por muy buen camino el mismo proceso pero con la Feria Ganadera y Equina del corredor agroindustrial Ebanal – Arroyo Arena.

Los miembros del Consejo Distrital de Cultura dicen que el presupuesto de cultura no supera los dos mil millones de pesos, con rubros para el programa de Unidades Locales de Cultura, el programa Distrital de Bibliotecas y la seguridad social del artista.

Cabe menciona que la Dirección Distrital de Cultura es una dependencia a la que institucionalmente se le da un trato de tercera categoría, no cuenta con personal operativo fijo que apoye de manera formal y estricta las labores del director, propiciando prácticas irregulares que con el pasar de los años han hecho carrera.

Caso específico el de los “asesores” externos de los que echan mano los directores, vinculándolos a los convenios y contratos que deben ir a los gestores culturales. No existe un archivo institucional, ni siquiera de alguna actividad reciente propiciada o apoyada desde la dirección.

Los casos más aberrantes se han evidenciado con la intervención educativa de la que es objeto el Distrito y que ha dejado sin funciones en su cargo al secretario de Educación, funcionario que se ha albergado en la Dirección de Cultura, desplazando en sus competencias y bajo la presión de ser el superior inmediato, al titular de esta dependencia.