La IndignAcción de Iván Duque, libro que escribió antes de ser presidente de Colombia

En principio toda persona reclama, para sí mismo y los demás, la necesaria coherencia entre lo que piensa, lo que se dice y lo que se hace. 

La anterior línea de conducta es mucho más exigente si además se escribe en un documento que se hace de pública circulación y se desempeña en el cargo de jefe de Estado, de Gobierno, comandante de las Fuerzas Armadas y de la administración pública de la República de Colombia.

Es el caso del libro escrito por el autor Iván Duque que tiene un título muy sugestivo ‘IndignAcción idea para la Colombia del futuro’ impreso a través de Editorial Planeta (Temas de hoy) de Bogotá en dos ediciones y a la venta al público con precio rebajado de $ 23.222. Lo puede adquirir y leer un resumen gratis en https://www.buscalibre. com.co/libro-indignaccionideas-para-la-colombia-delfuturo-ivan-duque-temasde-hoy/9789584259196/p/ 48875377?gclid=EAIaIQo bChMIn4S618678AIV9v_ jBx3TvwYKEAQ

La tabla de contenido del libro en referencia se desarrolla en 195 páginas con agradecimientos, dedicatorias y títulos muy llamativos para el diagnóstico y la propuesta como “Nos bebimos lo del mercado, la ley del rebusque, Oiga Echeverry, como que nos tumbaron, lo que el viento se llevó, soñémoslo, visión del país y construyámoslo”.

En la segunda página se afirma categóricamente: “Empecemos por aceptarlo: estamos indignados. Algu- nos más que otros, y todos con diferentes dosis de esto o aquello. Pero, en resumen, las cosas no van bien para el país, y la frustración con la falta de liderazgo nos indigna a todos. Iván Duque en la página 16 reitera: “Tenemos todo el derecho de indignarnos y de mucho más.”

La justificación para que todos los colombianos es- temos ayer y hoy indigna- dos está documentado con cifras y análisis desde la página 20 hasta la 105 con subtítulos como el cáncer, la metástasis, al borde del abismo para referirse a la vigente corrupción, politiquería, el conejo al acuerdo de paz y el hoyo negro de la justicia.

Para contener y canalizar la indignación el autor del escrito Iván Duque, recomienda pactar con los ciudadanos electores un pliego de propuestas que coincide en buena parte con los puntos que motivaron las marchas de 2019 a los cuales se les hizo conejo por parte del Gobierno.

La visión propuesta es obvia: “Todos queremos un país mejor.” La estrategia para alcanzarla es el diálogo (pág 111) e invitación a la participación ciudadana como la mejor garantía para una administración pública eficiente. Con mayúsculas sostenida se afirma: “Es compromiso de todos protestar pacíficamen- te”. (pág169).

Por considerarlo oportuno, se transcribe la salvedad, el propósito y una invitación de la página 175: “Este libro no es ni pretende ser un listado de fórmulas mágicas, mucho menos una tabla de salvación para todos los problemas de Colombia. Lo que sí busca es que reflexionemos juntos sobre todo aquello que nos indigna, pero sobre todo que pasemos a la acción más im- portante de todas: la suya”.

Expresamente, en las páginas 175-189, el autor Duque invita a los lectores y electores a comprometerse a ejecutar siete indignaciones. Por tener total pertinencia a la coyuntura actual de la protesta social en medio de un pico de la pandemia del Covid – 19, transcribo la primera, tercera, cuarta, quinta y sexta: “Vencer la apatía por la participación, no tragar entero, informarnos, evaluar y tomar decisiones con criterio, deliberar, movilizarse para construir un país mejor y ser coherente con lo que hacemos y lo que queremos”.

Es absurdo, contradictorio e inconsecuente, por decir lo menos, lo que Iván Duque responsable del libro aludido piensa hoy, y comunica en la actualidad en relación con las medidas que viene ejecutando desde el 28 de abril de los corrientes en respuesta a las acciones que realiza el comité nacional de paro.

Las movilizaciones de los indignados no están sino aplicando lo que está expresamente señalado en el texto en referencia. Sin embargo, peores no pueden ser los efectos adversos en lo social, económico, lo político, institucional y epidemiológico por el manejo gubernamental al derecho a la protesta de los colombianos. 

Hay que honrar la palabra escrita independiente del lugar y posición en donde se está y ser coherente y consistente con unos principios básicos como lo expresan dos de las frases citadas (páginas 82 y 121) en el libro IndignAcción escrito en 2017 por el hoy presidente Iván Duque.

La primera de Winston Churchill: “El político se convierte en estadista cuando comienza a pensar en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones”; y la segunda de Thomas Jefferson: “Cuando el pueblo teme al Estado hay opresión, cuando el Estado teme al pueblo hay democracia”.