Organización indígena Nación Wayuú denuncia la muerte de dos menores

La Organización Indígena Nación Wayuú alertó sobre la muerte de dos menores en menos de una semana en zona rural de Manaure.

Se trata de las niñas Dayana Patricia Fernández Jayariyu, de 17 meses de nacida y Mariela Pushaina Epieyu, de 24 meses, quienes de acuerdo a versiones de las autoridades tradicionales de las comunidades de Muralen y Watsuamana, se encontraban adscritas  al programa de modalidad propia del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar a cargo de la Fundación Cámara Junior capítulo Wayma.

Afirman en el comunicado que la fundación ingresó a esos territorios “de manera inconsulta y arbitraria”. Además, que no brindaron el acompañamiento necesario a las menores que venían presentando dificultades en su salud. “Nunca activaron las rutas correspondientes de prevención y acompañamiento”, dicen.

En ese sentido, la ONG indígena a petición de las autoridades tradicionales de las niñas fallecidas  solicitaron a la Dirección Nacional del Icbf y a las entidades de control, investigar la omisión de la fundación Cámara Junior frente a sus responsabilidades, “ya que no puede ser casualidad que le fallezcan dos niños en un mismo sector y no activen las rutas correspondientes”.

Sobre el tema, la Cámara Junior capítulo Wayma, explicó que lamentablemente por un conflicto interno se han presentado varias dificultades  para operar el programa en la comunidad de Muralen, situación que fue documentada en su momento a la dirección nacional del Icbf.

Precisaron que allí son 24 usuarios y que nueve de los niños, sus padres no reciben los paquetes alimentarios por decisión de una de las autoridades tradicionales.

Dijeron también que la comunidad de Watsuanama, no se encuentra en la base de datos que ellos deben atender y que por el aislamiento, las entidades no les permiten el ingreso a las comunidades para hacer seguimiento a los programas, y por lo tanto solo llegan el día que deben entregar los paquetes alimentarios.

Sobre las dos niñas agregaron que no recibieron ningún reporte de sus familias, de autoridades tradicionales o de agentes educativos sobre su estado de salud, porque de saberlo de manera inmediata se activa la ruta de atención.