Escuela de Ballet Polaris Solano es una de las afectadas por la pandemia de Covid-19 en Maicao

Al igual que otros sectores productivos y artísticos, las academias y escuelas de danza y enseñanza de baile están atravesando por un momento crítico en el municipio de Maicao.

Tal es el caso de la Escuela de Ballet Polaris Solano de la que hacen parte 84 niñas, las cuales fueron “espantadas” por la pandemia y obligadas a iniciar de inmediato el trabajo de manera virtual, pero logrando mantener solo 11 alumnas.

Según su directora Polaris Solano, el optimismo, los deseos y las ganas de salir adelante continúan latentes con una buena comunicación con sus alumnas, pero las cosas ya no son iguales, muy a pesar de que se viene realizando un trabajo motivacional para no perder el ánimo.

“Sí estamos trabajando dos días en la semana: los martes y los viernes durante una hora de cinco a seis de la tarde, pero no es igual porque falta el afecto y el seguimiento que se consigue al estar frente a frente con las alumnas sobre todo con las más pequeñitas”, indicó la profesora.

Asimismo aseguró que con los ingresos de la escuela, ella hacía un definitivo aporte al hogar, ya que contribuía a cancelar los servicios, el arriendo y otras cosas que hacen parte del proceso de la pequeña empresa que generaba algunos ingresos a otras personas como asistente, secretaria y una auxiliar.

Con nostalgia y resignación, la directora de la academia asegura que ahora está tratando de sobrevivir con los ahorros que se lograron captar en años anteriores, pero que estos ya se están agotando, por lo que confía en que esto pase pronto para retomar las actividades de manera normal.

Sobre el valor sentimental que para ella tienen sus clientes, enfatiza que nunca las ha llamado así, porque las considera sus “hijas”, las hijas que la vida le regaló.

“Es muy triste ver que en la academia faltan sus risas, sus gritos y la felicidad con que ellas llegaban a la escuela de ballet. Todos los días me hacen videollamadas, me mandan mensajes  y audios y a cada una las atiendo con el amor de siempre”, comentó Solano.

Cabe indicar que el Ministerio de Cultura propuso algunas convocatorias para los artistas, formadores y cultores, pero para criterio de la profesora Solano, los requisitos y todo el proceso es casi inalcanzable y ve las cosas muy difíciles, ya que son tantas las diligencias que hay que hacer para obtener esas ayudas que ve muy difícil que eso se dé. “Sabemos que somos artistas, pero es que le ponen muchas trabas a todo”, asegura, molesta.

A raíz de esta delicada situación económica y financiera que están viviendo las academias y escuelas de ballet, son muchas las que en Maicao decidieron cerrar definitivamente y sus directores y propietarios buscar otras alternativas de ingreso, ya que la situación se volvió insostenible.

Polaris cree que la única que está funcionando actualmente es su escuela, “confiando en Dios que esto pase pronto, porque de seguir las cosas como van, también me veré en la penosa necesidad de cerrar  hasta que todo vuelva a la normalidad”, dijo.