Falleció en Bogotá, Anastacio Lubo Jusayú, empleado de Cerrejón, su cuerpo será trasladado a Riohacha

Una penosa enfermedad acabó con la existencia de Anastacio Segundo Lubo Jusayú, un hombre con las más altas calidades profesionales y humanas, destacándose siempre por su responsabilidad, tanto con su familia como en el ámbito laboral.

Anastacio Lubo era hijo de Nicolás Lubo y María Jusayú. Eran parte de siete hermanos quienes por mucho tiempo vivieron en la carrera 9 entre calles 9 y 10 de Riohacha.

Durante su época escolar y universitaria, ‘Tacio’, como lo llamaban cariñosamente sus amigos, siempre obtuvo las mejores calificaciones, siendo disciplinado, ordenado y buen compañero, convirtiéndose en el guía de las clases, explicándole a quienes no entendían las actividades académicas.

En matemáticas, filosofía, inglés e historia, siempre obtuvo la máxima calificación, en las demás áreas también tenía un excelente desempeño.

Al terminar sus estudios en el Colegio Divina Pastora, Anastacio Lubo ingresó al SENA, donde se preparó como técnico en operación de maquinaria pesada, luego ingresó a laborar en el complejo carbonífero del Cerrejón, al tiempo que cursó su carrera profesional en ingeniería industrial en la Universidad de La Guajira, estudios que terminó con total éxito.

Igual que en sus actividades académicas, Anastacio era excelente en su vida familiar. Ejemplar como padre, esposo, hijo y hermano, además de un amigo inigualable, no sufría de egoísmos ni envidias, no tenía enemistades, gozaba del verdadero aprecio y admiración de quienes lo conocieron.

‘Tacio’ conformó su hogar junto a Ofelia Villa Polo, una enfermera que le regaló su vida y que lo acompañó hasta el último aliento, cuidándolo y queriéndolo.

Su esposa Ofelia, sus hijos Kelly, Kendra, Kevin y Kiara; demás familiares y allegados, hoy lloran su partida con profundo dolor.

El cuerpo sin vida de Anastacio, será trasladado hasta Riohacha, donde le darán cristiana sepultura.