Poeta guajira fue galardonada con la estatuilla Selma Lagerlof en el II Festival de Poesía en Jonkoping, Suecia

La poeta, psicóloga y docente riohachera, Linda Antonella Solano Mendoza, fue la encargada de representar a Colombia y al Departamento en el II Festival Internacional de Jonkoping, Suecia, donde gracias a su libro ‘Acantilados del Tiempo’, obtuvo la estatuilla Selma Lagerlof, convirtiéndose en la primera guajira en conseguir este galardón.

Este libro escrito hace más de 5 años es una obra que recopila alrededor de 40 poemas inspirados en seis años de historia de Colombia, a partir de sus vivencias, que remembran situaciones que marcaron la historia del país, como por ejemplo, la muerte de Jaime Garzón.

También incluye personajes y situaciones que se dejan en el olvido, como el campesino, el indígena y la muerte de niños wayuú, al igual que la crisis del continente americano, como en su poema ‘América en Incertidumbre’, en el que menciona las tragedias que han afrontado países como Venezuela y Nicaragua.

Por toda esta inspiración y recopilación histórica, fue escogida entre varios autores de Cuba, Uruguay, Chile, Inglaterra, Rumania, Nueva Zelanda e Irak, como un reconocimiento por ser la única mujer de ascendencia indígena en llegar hasta Suecia, ya que el primer colombiano que lo hizo fue Gabriel García Márquez, una relevancia que la hizo merecedora de recibir dicha estatuilla. Linda Antonella, hija de la riohachera Magola Cecilia Mendoza Cuadrado y el barranquero

Alonso Solano Carrillo, un profesor de historia de quien seguramente heredó su vena artística, se ha destacado en el Departamento por ser promotora de lectura en comunidades de Dibulla y varios centros etnoeducativos de la península.

Cuenta que inició como coleccionista de estampillas que poco a poco le fueron despertando esa visión por la lectura que le hacían preferir en sus ratos libres un libro, inspirándose en las vivencias cotidianas, las historias contadas por sus abuelos, las desigualdades sociales, los olores, sabores de la región, esas que afirma “le permiten al poeta narrar su universo y entorno social”.

Su primera carrera profesional fue Educación Preescolar, la cual realizó en Barranquilla, ciudad en la que pudo reforzar su pasión por la literatura, por la gran variedad de bibliotecas, librerías y la facilidad que halló en este lugar para comprar libros, adquiriendo gran parte lo que hoy llama su tesoro literario.

Aunque con el pasar de los años y ante los compromisos familiares y laborales que fue adquiriendo, la literatura quedó únicamente para los ratos libres, decidió perseverar en este sueño, por lo que al iniciar su segunda carrera universitaria en Psicología, organizó un club de lectura en el que la poesía se fue arraigando entre sus preferencias.

“Si no tenemos la competencia para analizar, interpretar y argumentar la realidad seremos analfabetas, contribuyendo a las falencias políticas y económicas que atraviesan actualmente territorios como La Guajira”, dijo. Y agregó: “La lectura tiene el poder de transformar pensamientos y estilos de vida, permitiéndole a las sociedades grandes avances”.

Cabe mencionar que Selma Lagerlof fue una escritora sueca de fama universal y la primera mujer en obtener un Premio Nobel de Literatura en 1909.